Inició su carrera en Sportivo Luqueño, donde debutó a la joven edad de 15 años. Luego de unos años fue transferido a Guaraní, donde se coronó campeón y empezó a forjar su estirpe ganadora. Pasó también por San Lorenzo y Zaragoza para llegar, de una vez por todas, al club que tanto amo y que tanto amas vos.
Al principio resistido, incluso puteado y con algunos hinchas pidiendo por Docabo, se fue haciendo un lugar y haciéndose fuerte en la valla velezana, así fue, que una tarde lluviosa por la 18va fecha del Clausura 1993 dejó su imagen ganadora en las pupilas del hincha fortinero, ajusticiando de penal a Marcelo Yorno (arquero de Estudiantes de La Plata) en el 1-1 final que a la postre coronaría por segunda vez en su historia al Fortín como campeón de un torneo.
Pero, ¿vale la pena hacer un racconto de lo hecho por el gran José Luis? Si cada uno sabe de memoria todo lo que hizo por Vélez. Ya todos sabemos y recordamos sus actuaciones en la Copa Libertadores de 1994, donde no solo atajaba penales e intimidaba rivales, sino que convertía el que le tocaba patear en cada ocasión, o allá en Japón, donde aguanto el cero en un momento complicado ante los monstruos del Milan.
Como olvidarme de esos 2 goles a Navarro Montoya, cerrándole la boca y demostrando quien era el mejor, o ese golazo (el mejor que vi en una cancha) a Burgos, sorprendiendo a propios y extraños.
Y así podría seguir, pero prefiero no hacerlo y volcar la historia en algo más personal, porque muchos ven el personaje, el calentón, puteador y que iba al frente en todos lados, pero yo en vos veo otra cosa, porque te conocí y hable con vos muchas veces a pesar de mi corta edad en ese momento y vos me demostraste ser una persona loable, de buen corazón y que se debe a la gente que tanto lo ama o lo idolatra. Porque siempre estuviste para un autógrafo, una foto, un beso e incluso para tocarme el timbre de mi casa un día que estaba enfermo, solo para saludarme y desearme una pronta recuperación.
Simplemente quiero decirle gracias y desearle un feliz cumpleaños porque fue el último ídolo de verdad en cancha (no como los de barro que últimamente se olvidan de lo que el club les da) y porque catapultó el nombre del club a lo mas alto. Como hincha siempre voy a estar agradecido por cada gol, atajada y pelea defendiendo la V azulada.
Yo no soy el máximo fanático del Paragua, incluso tengo un amigo que le ha puesto su nombre a su hijo, pero sentía que de alguna manera y en estas simples palabras tenía que devolverle algo de todo lo que él me dio a mi.
Siempre en mi memoria, José Luis...Felicidades!!!
@tincho1387
Les dejo una perlita, seguro que se acuerdan
Estoy un poco, alejado...
ResponderEliminarPero pude comprobar como empezaste con un estilo formal y la emoción te fue ganando a medida que escribías.
Te felicito, el hincha le gana a cualquier formalidad.
Chiri