La cuarta fecha nos encontraba ilusionados con una recuperación, pero nada de eso sucedió.
Vélez salía a la cancha con la formación habitual, salvo los cambios de Cardozo por Papa y Copete por Rescaldani.
Creo no equivocarme pero solo recuerdo una situación de peligro para cada lado en el primer tiempo, la de Lanús que no llegó a cabecear Romero y la de Vélez, ya en tiempo cumplido, fue un buen centro de Insúa que no llegó a conectar Cabral entrando por el segundo palo.
En el segundo tiempo Lanús salió un poco más decidido y contó con algunas situaciones como para desnivelar pero eso fue solo por un ratito. Vélez, con los cambios de Canteros por Insúa y Romero por Cerro, se acomodó un poco mejor y empezó a tener el control de la pelota, se sumaba Allione, que a mi entender fue el mejor del equipo.
La pelota empezó a tener un destino más certero, el buen pie de Tito, Cabral y Luquitas Romero, empezó a manejar el partido aunque sin inquietar demasiado a Lanús, Pratto ya no tuvo que ser el luchador solitario y con la entrada de Cáseres se empezó a levantar el nivel.
Como situaciones solo se puede contar un cabezazo de Allione que Marchesin paró con lo justo. Después fueron solo aproximaciones para el equipo de Gareca y una contra de Lanús que pudo terminar en gol. Fue poco para dos equipos que nos tienen acostumbrados a dar buenos espectáculos.
En nuestro caso este redactor tiene la sensación que hay que mover algunas fichas para cambiar el equipo. No creo que sea necesario cirugía mayor, con dos o tres cambios de nombres y tal vez de posiciones el equipo puede parecerse más al que tantas alegrías nos dio.
@jpmuzzio72
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