martes, 15 de mayo de 2012

En Boca cerrada

Se produce el último córner del partido, la última esperanza fortinera para llevarnos los tres puntos a casa. Pero Schiavi, por enésima vez, despeja el balón, como si estuviese jugando la final del Mundo. Losteau pita el final, Velez no pudó.
Nuevamente, el fortín deja escapar preciados puntos en la carrera por el campeonato argentino, esta vez la lucha era contra un rival directo, Boca, el equipo al que todos le queremos ganar, sobre todo en su cancha y con su ídolo en ella.
Ni con la temprana expulsión de Roncaglia, ni con el temperamento y el empuje de la defensa para sacar todo desde el fondo, ni con el siempre eficiente Augusto Fernández desbordando una y otra vez. Vélez, nuevamente, no pudo.
Vulnerar a una defensa como la de Boca, acostumbrado a agruparse bien en el fondo y hacer furiosos contrataques,  es muy difícil, sobretodo si tenemos a un 9 pasando por un nivel tan flojo como Óbolo, a un Insúa lejos de su plenitud física y a un Mago Ramírez falto de trucos y pases mágicos. La falta de ideas se evidenció a lo largo de todo el partido, y solo un centro o una corrida individual podían llenarnos la vista y soñar con la apertura del marcador a favor del fortín.
La displicencia con que se jugaron algunos tramos del partido, enervó a más de un hincha en el estadio, pareciendo por momentos (espero estar equivocado) que los jugadores de Vélez firmaban el empate. Algo esta claro, ninguno de los dos lo quería perder y por eso se vio un partido chato, aburrido y sin emociones. Mención aparte para Bella que fue el único que ingreso con ánimo de llevarse a Boca por delante, pero lo único que consiguió fue enredarse las piernas, brindo por su esfuerzo.
Por otro, lado destacamos la firmeza de la defensa, que se plantó de comienzo a fin, cuales soldados protegiendo su fuerte en plena batalla, haciendo más fácil el trabajo al bueno de Barovero. Con una interesante actuación de Gino Peruzzi que ingresó por el lesionado Tobio.
El campeonato nos quedo lejos, pero sabemos que en el fútbol hay milagros, y Velez de esto sabe. Este jueves nos vamos a ver frente a frente con, capaz, el rival más complicado de esta Copa Libertadores, la final que debió ser en el 2011, el Santos de Neymar. Y si soñamos en el milagro del campeonato, sería excepcional comenzar logrando el de las Semifinales. Total… soñar no cuesta nada.

Chiri
@chirifortin

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