“Montoya
traé las manos” “Papa andá a jugar al handball” y muchos insultos más
parecidos a estos y otros jugadores tuve que escuchar ayer en el Coloso.
¿No es un poco… injusto criticar al equipo por dos derrotas?
Remontémonos al inicio del campeonato. Chau Burrito, Chapa Zapata, los dos Ramírez, Tano Ortiz, Canteros, Barovero y un par de juveniles más. Lo primero que se decía, campeonato económico. A luchar con los pibes y los buenos refuerzos que traíamos.
Pero el equipo sorprendió, para bien. Un nivel muy bueno hizo que el Fortín saque óptimos resultados durante las primeras fechas. Los pibes no parecían juveniles que recién debutaban, los más grandes rendían bien. Todo funcionaba.
Luego de la derrota contra Colón parece ser que todo esto se derrumbó. Ahora la defensa está desequilibrada, el medio no gana, y adelante no se define bien. ¿Es tan así todo?
Desde mi humildísima opinión como hincha fortinera creo que debemos tener paciencia. Este domingo el equipo lo buscó por todos lados. El gol fue un trago amarguísimo y Newell’s se las arregló para aguantarlo, cosa que hizo muy bien porque terminó con la valla invicta.
No debemos olvidar que Vélez es uno de los pocos equipos que tiene identidad, juego, que propone algo en la cancha. Muchas veces nos sale bien, otras no. No debemos olvidar que la mayoría de los jugadores no pasan los 25 años, y juegan contra rivales que han adeudado a su club para contratar a las más costosas figuras.
No se trata de no preocuparse por las dos derrotas consecutivas, se trata de darle una dosis de calma y paciencia a los tropezones que tuvimos durante estos quince días. Se trata de recordar que primero somos hinchas de los colores, no de los resultados. Se trata de priorizar lo positivo que obtenemos cada uno cuando vamos a ver a Vélez, que va mucho más allá de perder un partido. ¡Vamos Fortín, que nada está dicho!
Remontémonos al inicio del campeonato. Chau Burrito, Chapa Zapata, los dos Ramírez, Tano Ortiz, Canteros, Barovero y un par de juveniles más. Lo primero que se decía, campeonato económico. A luchar con los pibes y los buenos refuerzos que traíamos.
Pero el equipo sorprendió, para bien. Un nivel muy bueno hizo que el Fortín saque óptimos resultados durante las primeras fechas. Los pibes no parecían juveniles que recién debutaban, los más grandes rendían bien. Todo funcionaba.
Luego de la derrota contra Colón parece ser que todo esto se derrumbó. Ahora la defensa está desequilibrada, el medio no gana, y adelante no se define bien. ¿Es tan así todo?
Desde mi humildísima opinión como hincha fortinera creo que debemos tener paciencia. Este domingo el equipo lo buscó por todos lados. El gol fue un trago amarguísimo y Newell’s se las arregló para aguantarlo, cosa que hizo muy bien porque terminó con la valla invicta.
No debemos olvidar que Vélez es uno de los pocos equipos que tiene identidad, juego, que propone algo en la cancha. Muchas veces nos sale bien, otras no. No debemos olvidar que la mayoría de los jugadores no pasan los 25 años, y juegan contra rivales que han adeudado a su club para contratar a las más costosas figuras.
No se trata de no preocuparse por las dos derrotas consecutivas, se trata de darle una dosis de calma y paciencia a los tropezones que tuvimos durante estos quince días. Se trata de recordar que primero somos hinchas de los colores, no de los resultados. Se trata de priorizar lo positivo que obtenemos cada uno cuando vamos a ver a Vélez, que va mucho más allá de perder un partido. ¡Vamos Fortín, que nada está dicho!
@aayelen
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