El
viernes 28 había llegado, al fin, pero pasaba más lento que de costumbre y las
horas se alargaban a medida que nos acercábamos a la noche.
Llegar
a Vélez: ahí estaba esa hilera interminable de micros, la gente toda azul y
blanca, e indefectiblemente se aceleraba el corazón al ver esas caras de expectativa, nervios,
felicidad de estar ahí, en su casa… Pero pará, ansiedad que ni nos subimos al
micro.
El
viaje es una crónica aparte, las historias y anécdotas que vas incorporando de
otros fortineros que aman a su club igual que vos son invaluables. Diecisiete horas de compartir en su máximo
esplendor risas, canciones, recuerdos.
Y
llegamos a Mendoza, una hermosa ciudad con mucha tranquilidad y paz. El paisaje
pedía fotos a gritos, con las montañas que parecían pintadas a mano. Ingresar
al Estadio ya te provocaba miles de sensaciones: estabas tan lejos de casa pero
tan cerca al mismo tiempo… Veías caras conocidas, banderas que ves en todas las
canchas, patrones que se repiten una y otra vez y te reconfortan el corazón.
¿Qué
puede salir mal? Estaba en Mendoza, con mis amigos, con mi familia, con Vélez.
Llevando este amor a miles de kilómetros, inflando el pecho y que todos vieran
que soy del Fortín.
No soy
madre todavía, pero considero que el partido fue un parto: desde el minuto 27
necesité girar la cabeza y que el marcador marque los 45’ del ST, pero claro
que cuando querés que algo se termine rápido no se pasa más.
Al revés
pasó después, en el festejo: abrí los ojos y ya estaban saliendo los micros
para la vuelta a casa. ¿Pero quién nos quita lo bailado? No alcanzan los dedos
de las manos para contar las emociones que uno siente en noventa minutos.
Hacia
la noche, luego de la euforia, una gran persona dijo “disfruten che, que no se
sale Campeón todos los días”. El cerebro me quedó maquinando y llegué a la
conclusión que sí, loco.
La vida
es una y que gracias al abuelo Pepe por hacernos a toda la familia de Vélez,
hoy puedo sonreír y compartir este amor enorme que tengo hacia el Fortín con
todos ustedes, que son igual de locos que yo. ¡Salud, campeones!
@aayelen
No hay comentarios:
Publicar un comentario