La respuesta táctica de Miguel Ángel Russo no es la indicada, no encuentra el equipo, hay falta de desequilibrio en ataque, armado de juego y mucha inseguridad en el fondo, que lo hace un equipo bastante tenue a la hora de disputar el partido. La efectividad goleadora de sus dos delanteros es ineficaz dado a la falta de un conductor y de su propia ineptitud a la hora de una definición hacia el arco rival.
Preocupa la falta de ideas en el armado de juego del técnico, con un 4-4-2 bien marcado, utiliza dos cincos que son puramente de marca y poco pie para conducir un ataque o producir una habilitación correcta a los dos delanteros. Los dos volantes por afuera, tanto Rolón como Villalba son funcionales en sus puestos dado que son de características idóneas para ocupar las bandas. Por la derecha Rolón esta en un nivel bajísimo y el equipo lo siente por ese costado, al contrario de Villalba que cumple correctamente su función de desborde para crear peligro con su velocidad y habilidad pero la falta de experiencia y el nerviosismo le ganan la pulseada. Los delanteros son dos casos especiales, son dos polos opuestos, Pavone sin asistidor es obsoleto, dado su característica de “tanque”. El autoabastecimiento no es lo suyo pero si su remate es efectivo a la hora de la definición. Por otro lado Caraglio, es víctima de su propio juego, la falta de habilidad, velocidad y definición lo hace un jugador carente de merecer su titularidad pero es el más bancado por el técnico.
En defensa, el equipo sufre la inexperiencia y el poco conocimiento entre los defensores. Una defensiva totalemente renovada cada partido hace que los jugadores comentan errores más frecuentemente por la falta de juego entre sí, más allá que los centrales son casi siempre los mismos, los laterales, mas específicamente por izquierda, nunca se repiten y eso afecta realmente.
La esperanza de la recuperación de Correa fue solo un hilo de luz entre tanta niebla, ya que volvió a lesionarse. Ramiro Caseres por su parte, merece su oportunidad como un referente en ataque por afuera para ayudar a la asistencia del nueve. Maxi Romero, también puede ocupar ese lugar, se vio un buen entendimiento en el verano con Pavone y muestra ser una de las joyas del futuro para el club; la contra, tiene solamente 16 años y el presente no ayuda para utilizarlo. Pero ahí, el técnico deberá tomar conciencia que su táctica no es la correcta y se debe cambiar para progresar. 4-4-2 para mi gusto es un retroceso para la generación de fútbol para un equipo que busca siempre el buen fútbol.
Ante finalizar la nota, el pedido expreso es para todo hincha, incluyéndome en la lista: PACIENCIA, con el insulto, la desesperación no llegamos a ningún puerto sino que nos mantenemos a la deriva. Buscar la UNIÓN entre nosotros para lograr engrandecer m1<s a este club y tirar para adelante todos juntos.
Pablo Pino (@Pablopino3)
No hay comentarios:
Publicar un comentario