jueves, 23 de abril de 2015

Sacó chapa


Podríamos ceñirnos estrictamente a la estadística (Vélez Sarsfield 3 - La Emilia 0, goles de Cardozo, Villalba y Mariano Pavone), hablar de contingencias (las lesiones altamente preocupantes de Correa, Cardozo y Ramiro Cáseres) y de incidencias (5 amonestados, alguno de ellos fuera de lugar).

Decíamos contingencias, esas lesiones que preocupan y mucho, la de Ramiro Cáseres, desmentida por el Dr Copolecchia, fue un cambio táctico, lo de Cardozo, en el mejor de los casos, una fuerte contractura con pinta de desgarro, y lo del Coco Correa, en el mejor de los casos,una severa distensión del ligamento lateral de la pierna izquierda, la sana.

Pero hubo un partido de realidades asimétricas tal cual lo previsto, entre un conjunto mayoritariamente joven y un entusiasta equipo de las ligas menores, esas diferencias fueron enormes en lo físico, en el trato de la pelota no tanto, una vez abierto el marcador, por Cardozo, de lo mejor hasta su salida.

En el partido, sin ser un trámite, Vélez marcó clarísimas diferencias, a pura chapa, con solo eso, sin actuaciones importantes, solo la regularidad del mencionado Cardozo, la muy buena tarea de Amor, seguro a la hora del despegue y sin fallas en el juego aéreo, del Keko Villalba, al fin y al cabo de lo mejorcito en ataque,veloz, tal cual su característica, pero incisivo y "terminando" las jugadas.

Romerito levantando su nivel de a ratos, mostrándose como salida y enjundioso a la hora de la recuperación, con este bagaje de intenciones se impuso Vélez. Los dignísimos muchachos de La Emilia, llegaron hasta que el lomo les dijo basta, las prestaciones físicas fueron de una diferencia notoria entre uno y otro conjunto, allí estribó la ganancia. 

Ganó Vélez, no reguló, intentó ir, sin conseguirlo prolijamente casi nunca, pero la justicia de la victoria no se discute, sí discutirán probablemente los jugadores de La Emilia, un claro penal que el árbitro obvió al comienzo del segundo tiempo, que tal vez de haberlo sancionado, hubiera marcado el empate y la expulsión de Matias Pérez Acuña. Nada más inquietó a Aguerre, solo ese tiro libre que conjuró con esfuerzo, pero revalidó con seguridad su titularidad en el arco Velezano.

Vendrá un párate de casi dos semanas, probablemente recuperemos a Cardozo, Cáseres seguirá estando disponible, la verdad, no sabemos por qué salió, de acuerdo a las declaraciones post partido del medico de Vélez estaba al pelo. Russo sabrá. Para el Coco Correa el descanso será más largo, deseamos que solo sea esa fuerte distensión, sin roturas, si fuese esto último, parece que la mala pata se ensaña con este pibe, un jugador que, sin ser por ahora un distinto, es al menos por condiciones, el más gravitante a la hora de "jugar al fútbol".

Se ganó, era inevitable hacerlo, el papelón hubiera sido mayúsculo, casi sin retorno, ingresa un dinero importante en las flacuchas arcas de la tesorería, y se enciende una esperanza aunque el fútbol siga en deuda. Párrafo aparte para la gente que acompañó al Fortín en el largo viaje hasta Banfield, sin micros puerta a puerta, fuimos como antes, a puro mangazo, si había un lugar en autos disponibles, y los hubo de buen grado, en bondi o en el tren, la hinchada estuvo y alentó todo el partido, con banderas, bombos y platillos, sin insultos, que terminan insultándonos a quienes los proferimos. Así se alienta a Vélez, en la buenas y en las malas mucho más. te volvimos a ver Vélez de mi vida y de corazón te agradezco el esfuerzo.

Tino Guitian

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