Del insulto al elogio
Curioso el caso de Jonathan Copete, que salta del insulto al elogio del hincha en apenas unos pocos minutos. Que tiene condiciones no hay duda, sin embargo en Vélez le está costando desarrollarlas a pleno.
Encendió los motores de la ilusión en esos minutos del debut ingresando ante Independiente en Avellaneda en el pasado certamen. Y así, tres meses de lesión que lo tuvieron afuera, fue intercalando esperanza con decepción entre los hinchas fortineros.
En su reaparición, en aquel recordado partido en Floresta, se mostró flojo al ingresar pero luego tuvo participación en los goles que construyeron una victoria fundamental para el título.
En Chile se reiteró esta "doble personalidad futbolística" del delantero colombiano de 25 años. Bien en el inicio de su rumbo al arco, mal en el cierre de la jugada. Bien recuperando esa pelota en el piso que desembocó en el centro y mal despeje de Zenteno para que Lucas Romero definiese. Mal en el exigido pase atrás a Sebastián Dominguez que culminó en gol de Villalobos. Mal en la acción siguiente desperdiciando increíblemente un mano a mano con Naranjo. Bien, para meter adentro el tercero (coronando la gran jugada entre Lucas Romero y Emiliano Papa) en un momento que el partido parecía complicarse por distracciones y falta de concentración del equipo. Así transcurrió el partido de Jonathan Copete, el colombiano que no termina de acomodarse en el fútbol argentino.
@GuilleTaglia
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