Los dirigidos por el ex Vélez, Mauricio Pellegrino, vienen agrandados, lograron un triunfo importante por la Sudamericana y, por el campeonato, con el mismo rival, subestimando el partido y muy relajados, lograron un empate para estirar su paternidad frente a su clásico rival Gimnasia de La Plata.
Hablando directamente del juego, Estudiantes siempre fue fiel a su estilo, tiene una defensa aguerrida, un medio campo con juego y una delantera con potencia. Cuenta con Desábato como caudillo de los de abajo, acompañado de dos laterales con ida y vuelta, como lo son Jara y Rosales. En la mitad de la cancha, Damonte contiene las embestidas, mientras que para armar juego, Román Martínez y Correa son los más desequilibrantes en el Pincha. Cuando hablamos de poderío ofensivo, tenemos que nombrar al uruguayo Vera, goleador en Rafaela, al joven y prometedor Carrillo y al casi afianzado Carlos Auzqui.
Mauricio Pellegrino, logró también imponer su estilo “bielsístico”, dando lugar a la presión constante, la distribución del balón y al correr limpio del mismo para crear peligro en las áreas rivales. Como todo equipo de Bielsa, siempre el problema es el desgaste de esta coacción y lo mal parada que quedan las defensas en las contras cuando los propios defensores no poseen la velocidad acorde para el retroceso.
Hoy Vélez Sarsfield tiene dos rivales, el primero es Estudiantes y el segundo es el propio Vélez, contra los fantasmas del mal juego y del campeonato anterior.
Es verdad que nos mal acostumbraron pero es lindo disfrutar de el buen fútbol que nos supieron regalar. La ilusión esta intacta, el puntero perdió puntos y con un triunfo nos podemos acercar, esto es largo y queda mucho, pero hay poco margen de error por eso hoy hay que ganar.
Por Pablo Pino (@Pablopino3)

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