El otro día me preguntaba mientras caminaba por Juan B. Justo al 9200, un cartel enorme a la vista de todo el mundo, que le hablaba a un ídolo gigante nuestro y le decía que "no lo queremos en política". ¿Es necesario manchar una pared recién pintada? Nos hace mal, mucho daño, ensucia, no necesitamos esto. No por ser oficialista, ni opositor, hablo como Vélez.
Yo hablo de volver al futuro, acá. Volver a soñar. Volver a necesitar ese sueño, arraigado y regarlo para volver a creer en una identidad sumamente necesitada de agua. Volver al futuro es pensar para adelante, con lo bueno o malo del pasado, creer que los mejores años no pasaron y aún queda mucha hambre de títulos por alimentar.
¿Por qué no? No hay que quedarse con el "20 años, cómo pasa el tiempo" y recordar ESE momento inolvidable. Volver al futuro es eso, es Vélez, que cada día sea una lucha constante por conseguir otra estrellita más en nuestra vitrina. Y si, siempre habrá malos momentos, siempre habrá algún "sucio" que quiera ensuciar un piso recién lustrado y con ganas de brillar más. Pero ahí tenemos que estar, desafiando nuestro propio destino, alentando y haciendo la banca como mejor lo sabemos hacer.
La ilusión de un arranque próspero hace que cada derrota sea terrible, porque con lo irregular que está nuestro fútbol ganar cuatro partidos seguidos es demasiado. Habrán "resultadistas", habrán pesimistas, porque se creen que dos derrotas al hilo es la miseria, y no vivieron otros tiempos de sequia.
"Hinchas modernos" serán, o que están "malacostumbrados a ganar" capaz, lo cierto es que nunca nos va a salir redondo todo lo que haga Vélez. Siempre habrá que transpirar la camiseta, y más de la cuenta. Cuando todo parece jodido es cuando hay que poner, con abundancia de cantera, a falta de "golpes de horno", y de transiciones hay que salir a buscar los tres puntos en cualquier cancha y cualquier situación. Volver a soñar, volver a estar, volver a gustar, volver a ser Vélez.
Por Martín Benazzi (@BenaCavs)

No hay comentarios:
Publicar un comentario