Hay que replantearse ciertas cosas que se hicieron mal desde que empezó el año e intentar corregirlas para el 30 de junio (desde todos los ámbitos, inclusive los hinchas), cuando llegue la última oportunidad de redimirse y darle un cierre decoroso a un semestre en el cual teníamos otras expectativas.
Ayer en Mendoza la gota rebalsó el vaso, una actuación pobrísima de un conjunto que todos sabemos que puede dar más y eso es lo que da bronca. Muchos podrán atribuirle ciertos pasajes de la derrota a la mala suerte o a ciertas injusticias, pero la verdad es que, a pesar de no ligar en todo el semestre, este presente se debe a otras cosas mucho más profundas que la mala suerte.
Se jugó horrible y, como se viene haciendo costumbre, no se generaron muchas jugadas de gol. Vélez no triangula, no toca, no profundiza, solo se dedica a trotar la cancha y lateralizar el juego. Este Vélez sufrió ayer un golpe de KO y tocó fondo pero creo que hay esperanza, hace falta creer y tirar todos hacia un mismo objetivo, el de ganar como sea estos partidos que quedan y volver a ser, aunque sea, un poco de lo que supo ser. Material hay y de sobra, a pesar de los duros golpes sufridos en este último tiempo habrá que reponerse y rápido, porque en la vida no importa la cantidad de veces que te caigas sino la cantidad de veces que sabes levantarte.
@tincho1387
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