Y
hoy duele más que nunca. Duele por lo hecho en el campo por el equipo; pero por
sobre todas las cosas, duele por los protagonistas. Es sin duda alguna orgullo
lo que uno siente cuando dicen que 17 de los 18 concentrados para el partido
vs. Arsenal son de la cantera. Por eso duele más. Por eso no es solo la
calentura con el árbitro. Es la calentura por el partido que le arrancan a
nuestros pibes. Vélez jugó, a mi entender, uno de los mejores partidos del
semestre.
Ahogó al rival, no lo dejó jugar y, exceptuando el principio y el final del segundo tiempo, manejó casi siempre la pelota, y casi siempre lo hizo con excelente criterio. Con Romerito como abanderado y Bella y Desábato como sus socios, tocó y tocó, trianguló y buscó, pero sin excederse en ese ‘fulbito’ que a veces suele criticársele. Vélez mereció ganar, sin dudas. Porque fue más que su rival (un rival que venía de superar claramente al puntero del torneo hace tan solo 5 días), porque nunca cedió el protagonismo, porque siempre pensó en el arco de enfrente. Arsenal, con poquito, con lo que tiene y con lo que mejor sabe hacer, llegó a un empate que es, cuanto menos, inmerecido. Pero ya sabemos que en el fútbol, eso de los merecimientos mucho no cuenta.
Ahogó al rival, no lo dejó jugar y, exceptuando el principio y el final del segundo tiempo, manejó casi siempre la pelota, y casi siempre lo hizo con excelente criterio. Con Romerito como abanderado y Bella y Desábato como sus socios, tocó y tocó, trianguló y buscó, pero sin excederse en ese ‘fulbito’ que a veces suele criticársele. Vélez mereció ganar, sin dudas. Porque fue más que su rival (un rival que venía de superar claramente al puntero del torneo hace tan solo 5 días), porque nunca cedió el protagonismo, porque siempre pensó en el arco de enfrente. Arsenal, con poquito, con lo que tiene y con lo que mejor sabe hacer, llegó a un empate que es, cuanto menos, inmerecido. Pero ya sabemos que en el fútbol, eso de los merecimientos mucho no cuenta.
Da bronca no poder despegar, no poder sumar de
a 3, que el equipo ‘muleto’ nunca haya podido lograr una victoria en el
semestre. Aunque por otra parte hay que tener la tranquilidad de saber que en
Vélez hay material. Que los pibes se afianzan y surgen otros nuevos. Así da
ganas de soñar con un Vélez protagonista por muchos más años.
Porque
los árbitros te podrán cagar una vez. Porque en otra podrás fallar en la última
(como contra Belgrano) y quedarte con las manos vacías. Pero a la larga, los
que mejor juegan son los que ganan. Y Vélez, jugando como hoy, ganará mucho más
de lo que perderá. Ahora sí, habrá que poner la cabeza en el miércoles. Es sin
dudas el partido del semestre. Esperemos que el Tigre pueda contar con todos
sus muchachos y que plantel y cuerpo técnico cuenten con tu aliento. Con el mío van a contar. Porque sabés que el
miércoles tenemos que estar todos ahí. Será tiempo también de dejar atrás este
trago amargo de no poder sumar de a 3 en el torneo local. Pero habrá que
hacerlo con tranquilidad, porque por lo visto hoy en el José Amalfitani, y
emulando una frase ricotera, el futuro ya llegó. Y llegó como todos lo
esperábamos.
@FedeFortinero09

No hay comentarios:
Publicar un comentario