martes, 19 de agosto de 2014

Patrulleros de juguete



Este es el mundo que vivimos. Aletargados de ser algo que no somos, llega montando escuadra el Federal, impoluto creyéndose el dueño del Universo, en un caballo maltratado y sin escrúpulos, preparado solamente para atacar. La formación entera lo acompaña y, con ganas de divertirse un rato, empieza el accionar.



Provocadores de violencia innecesaria hace que el disturbio sea más y más grande. ¿Quién es quién? ¿Cuál de los dos es el más peligroso? Ponen rabiosa a la gente, que, sin duda, no se queda atrás. Y van... Ideólogos de operaciones inútiles, no son capaces de llevar un micro con jugadores sin que se rompa algún vidrio, ni tampoco de llevar a cabo un partido de fútbol sin visitantes. Preparan, apuntan, y fuego. Sin mirar si disparan arriba o abajo, cabeza o pierna, si hay mujeres o chicos, o si se preguntaron ¿era necesario? No son ni conscientes de ellos mismos. ¡Y las veces que lo hemos vivido! 

No podían arreglar ni las calles, siempre se tenían que cruzar dos hinchadas por su inoperancia de no poder comunicarse entre sí. Y adivinen el saldo de su espectacular operativo: un muerto más. Y la vida seguía. Porque no hay justicia para tal criminal. Y no hay criminal más grande que el de nuestra justicia. 

Nuestra gente vio Emmanuel, nuestra gente sufrió balazos de goma, también palos. Nunca más. Y que me digan lo que digan, ¿que el hincha es el provocador? No hay más ciego que el que no quiere ver. Y a mi no me la cuenta nadie, viví en carne propia los abusos de poder. 

Llevo años siguiendo esta pasión a todos lados y no hay otra cosa que pueda decirles que: acá no existen los "buenos", Vélez siempre se cuidó con Vélez. La defensa somos nosotros, los unos a los otros. Siempre. No hay locura para tanta enfermedad junta. Si te quieren seguir privando de lo más hermoso que tenemos en la vida, habrá que seguir reclamando. Y por ahí, quién dice, algún día se cansen del manoseo, y de sacarle los paraguas a nuestros vitalicios como si entraran con un cuchillo. O de sacarte la birome de la facultad por miedo que apuñales a alguno con el capuchón. Como dije antes, esta vida va a seguir. Y ojalá que sea para bien de todos nuestros fortineros, esperando domingo a domingo sólo para alentarte un poco más que ayer.

Por Martín Benazzi (@BenaCavs)

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