miércoles, 14 de noviembre de 2012

Salud!!!


En Latinoamérica, cuando el 13º día de cada mes cae martes, el miedo a una desgracia dice presente en la mitología popular. De acuerdo con la tradición griega, heredada a través de las costumbres españolas, los martes tienen un significado negativo por estar asociados a Marte, el planeta considerado maléfico, y a Ares, el dios de la guerra, la destrucción y la sangre.(1)

Sin embargo, ayer para todos los fortineros que acompañamos (y los que no también, obvio) a nuestro amor en la cancha de Quilmes fue un día inmejorable. Noche fresca, un lindo horario y el público que se acercó en un número interesante teniendo en cuenta que era un día laboral.
Quedaban 5 finales y el Cervecero era la primera de ellas. Un reducto difícil, donde perdieron Boca y River y donde el equipo conducido por De Felippe intenta hacerse fuerte. Y, aunque el partido no comenzó de la manera esperada, donde a fuerza de empuje y ganas el rival ganaba espacio en el terreno fortinero, de a poco se fueron equilibrando las cosas. No fue un gran primer tiempo del equipo y, cuando lo único para rescatar eran un par de pinceladas del Pocho, llego el punto de inflexión que creo que cambió el rumbo del encuentro. Codazo de Olivera sobre el goleador velezano y expulsión, nos íbamos al entretiempo con uno más y eso, a la larga se iba a hacer notar.
Comenzó el segundo tiempo y renació nuestra esperanza, el equipo se asentó mejor en el campo y a los 11 minutos logró capitalizar la chance más clara hasta el momento. Habilitación de Insua, buscapié de Cabral y pase a la red del Muñeco Maldito. Uno a cero y a cobrar. Después de eso, solo resto aguantar el nerviosismo y esperar el fin del partido, que se hizo un poco largo (o quizás fue impresión mía producto de tanta ansiedad) pero finalmente llegó.

Cuando el arbitro pitó el final, me miré con mi grupo, los abracé y pensé, muy adentro mío en cuanto camino quedaba. Me ví tan cerca y no lo pude creer, ya tiré al carajo el Paso a Paso, no puedo no ilusionarme, no puedo dejar de emocionarme al ver la lucha, la entrega y el coraje con el que enfrentan cada partido. Tacho los días que faltan para volver a verte, la emoción me gana y no puedo pensar en otra cosa. Intento estar tranquilo y relajado pero no me sale, solo quiero que llegue el domingo para poder sentir esa adrenalina que siento cada vez que tengo cerca una V azulada. Yo solo les digo gracias, gracias por todo, por la entrega, por el juego, pero sobre todo por representarme más que dignamente tanto dentro como fuera de la cancha, simplemente gracias!!! Ahora a descansar y a pensar en Boca. Les dejo una reflexión que leí por ahí. Martes 13: no te cases, no te embarques ni te enfrentes con Vélez, salud!!!
(1) Fuente: Infobae

@tincho1387

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