Hoy te recuerdo, 05/07/09, tatuado en la espalda de algún jugador de Vélez de la época, con algún relato famoso, y algún que otro cantito de tribuna. El tibio humo periodístico nos puso todo un país en contra. Te inflaron como pocos, con el "tiki-tiki" de acá para allá, viniste al Amalfitani siendo un campeón de cotillón y, además, te dieron el título de campeón moral. Hasta tu rival hinchó por ustedes, tu clásico, mirá que mal estábamos.
Y claro, que me hablen del partido en sí, me banco las que quieran, y que salgan adelante de una cámara a decirme cualquiera, porque mientras vos me tratabas de ladrón, el que te robaba era tu presidente. Y mientras vos me tratabas de corrupto, yo te di la vuelta en la cara. No me olvido más, palazo a palazo en la TV, el título mediático se lo llevó Cappa y compañía. Hasta sacaron una revista con la revolución de tu frustrado bigotón, "tiki-tiki" para todos lados, y que Brazenas esto y lo otro, como para ponerse a pensar que compro árbitros, y cuando íbamos a la Bombonera, un domingo a las 5 de la tarde y te inclinaban la cancha, ¿entonces?
Que me cuenten la que quieran, que la historia la escriben los que GANAN. Y si me hablás de grandeza, será porque siempre estás mirándome de abajo, será que te molesta tanto mi felicidad, o serán los años amargos y repletos de fracasos que te inundan. ¿Nadie se acuerda? ¿"Esconden las pelotas"? ¿Se acuerdan que había granizado? ¿A quién le importó ese clima? Solo es parte de la anécdota, y cómo no reírme de lo que pasó, si pasaron 5 años y parece que fue ayer. Si cada recuerdo vivo en la pantalla de nuestro Estadio seguimos gritando el gol eufórico. Me acuerdo de la frase "Nadie recuerda a un subcampeón" y sigo diciendo que esta gente hace lo IMPOSIBLE para que se acuerden, no miran su presente, prenden velas para no quedar eliminado de cada competición y están lo más lejos posible de ganarlas.
La emoción vivida de aquel campeonato les puedo asegurar que fue única, en todo sentido. En el comienzo de una nueva era de Vélez, el triunfo se vistió de azul y blanco, con un Vélez brilloso durante todo el torneo y demostrándolo más que nunca en aquella final. Aquel famoso juego del rival nunca apareció, nunca hubo foul y que quede bien claro. El inmaculado derechazo de Moralez revivió la fiesta fortinera más que nunca.
Hoy te recuerdo, Vélez Sarsfield de mi vida una vez más, tengo la suerte de contar y revivir varias estrellas. Eterno y justo campeón, jamás agacharía la cabeza por vos. Cuando me toque perder, me volveré a levantar porque así lo marca mi historia, y así lo siento yo. Así es la voluntad del verdadero grande, aprendé. Brindo por Vos.
Por Martín Benazzi (@BenaCavs)
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