lunes, 21 de julio de 2014

Nuestro PorVenir


Realidad, nada más concreto y sumiso. Lleno, o más bien plagado, de gente que dice saber la actualidad porque también, es la que estamos viendo todos. 

Tratamos de cuidar la billetera del club apostando a lo más valioso que tenemos, la cantera. Los pibes son los que van a tener que ir al frente, con un cuchillo de plástico si es necesario, van a tener que hacer lo posible por ganarse un lugar en el once titular. 

La situación, si bien no es similar, tiene algo de aquel llamado "campeonato económico" creado por Raúl Gamez en épocas donde el Polideportivo del club no tenía ni para cambiar un foco en la pista de atletismo. A nivel números era incomparable aquel año, pero si tiene algo particular en un año lleno de movimientos políticos en un Club como Vélez. 

Yo siempre dije que las deudas económicas de Vélez la fue produciendo el propio hincha. Porque casi todos festejamos los contratos de muchos jugadores, por ahí exagerado o por ahí no, o la compra de otros futbolistas y el punto está ahí. La postura del hincha, es la de sorpresa. Salgan o no salgan a hablar dirigentes con corbata apretada, siempre va a aparecer un nuevo hincha que sólo lo quiere fastidiar. No hay explicación que valga, cualquier explicación para el fanático es nefasta. 

Yo prefiero, y elijo, mirar más allá. Lejos de resultados, pienso que el precio del éxito puede salir muy caro a veces, sumar estrellitas, o hasta la mala costumbre de verse en los primeros puestos de cada competencia que se juegue. 

Hoy apostamos a ellos, los más pendejos, el piberio que muere por debutar en Primera, los que ojalá no desagradezcan esta oportunidad como tal Ingrato. Vélez tiene que ser Vélez. De la mano de su envidia mundial, que es nuestra cantera inagotable. 

Tienen la posibilidad de llevar la bandera del Fortín a lo más alto de las competencias y acallar todos los comentarios adversos sobre la realidad. Que la transición no sea más que un estúpido rumor y que las alegrías vuelvan a Vélez como nos tuvo acostumbrados. Y que venga lo que venga, acá vamos a estar. Solos si es necesario, con un pedazo de tablón o cemento nos alcanza para alentarte sea donde sea. Volveremos a verte, Fortín. Volveremos a soñar.

Por Martín Benazzi (@BenaCavs)

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