Te meten esa rama en el camino que no te deja avanzar, que no te deja llegar, que no te deja crecer. Esa rama que se convierte en un pedazo de árbol, y después en un tronco que ya no te deja caminar. Es una vergüenza todo esto. Es un papelón que nadie se anima a combatir. Es la mancha negra más difícil de sacar en una prenda que ya se usó muchos años. Igualmente acá no hay sorpresa, esto no sorprende a nadie y los fortineros sabemos de obstáculos en nuestra historia.
Como la famosa "bengala", que sólo se sanciona si la usa Vélez, vivimos algo parecido. Son reglas que hacen y deshacen a placer y dirección de ellos, "a gusto y piacere", les importa demasiado poco la seriedad de un fútbol argentino que destruyen domingo a domingo. Porque si no es él, va a ser el otro, y, ahora que se fue "El Padrino", le van a hacer un monumento y va a llegar otro mucho peor (Dios quiera que no).
No me canso de decirlo: no nos soportan más, molestamos, no nos quieren ver ni en figurita, les jode vernos en los puestos de arriba SIEMPRE. No saben que hacer, te siguen pegando abajo. Ahí, donde más duele. Sesenta días tuvieron que esperar para meter la peor excusa que se les podría haber ocurrido, jugar un desempate, otro cuento chino. Hoy estamos jugando contra todos, de vuelta. Estamos perdiendo por AFAno.
No hay peor ciego que el que no quiere ver, y hoy les pido que no se queden callados, si tienen cómo expresar su bronca, háganlo. Hay algo que me deja muy tranquilo en esta situación, es llegar a la conclusión que la bronca que generamos es producto de lo ENORMES que somos.
Por todos lados, no soportan nuestra felicidad. No consideran casualidad los años de felicidad de un Club como Vélez. Los que quedan son los hinchas, los que siempre están, los que te van a defender aunque sólo tengamos una remera a medio romper por tantas batallas y un sentimiento que es bandera acá y siempre.
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