Historias que llegan a oídos de cada rincón del hincha, porque lo que para uno es algo normal, para los que viven en el interior es algo que requiere de esfuerzo, sacrificio y, sobre todo, requiere tiempo. Es dejar todo de lado, en busca de la felicidad, y qué mejor lugar para encontrarla que ver al club de nuestros amores en vivo y no por televisión, te hace olvidar de todo, te hace olvidar de la existencia de aquellos problemas que acarrean cada día en la vida de uno, porque Vélez tiene esa chispa que nuestra alma necesita que se encienda de forma seguida y constante, es ese escape que todo necesitamos para sentirnos vivos, para sentir que todo tiene sentido, y que las cosas mas pequeñas son aquellas que debemos valorar, porque son la que nos dan grandes alegrías, con recuerdos inolvidables, historias que serán contadas una y otra vez, viajes compartidos con amigos, y siempre con el mismo sentir por estos colores, y hablo de lo que es una convención de peñas que se realiza cada año, donde el número de hinchas crece en cada nueva edición, y aquella tan amada V azulada recorre cada rincón del país como estandarte por la vida.
Hay algo que la distancia no mengua, siguen siendo intensas las ganas de seguirte, de verte, de apoyarte en todas, y de llevar en cada viajes que vendrán la V azulada como escudo, y en donde esos kilómetros se hacen eternos y la ansiedad crece por verte, llegar y alentarte como si fuera una final, dejando el alma y el corazón.
Milena Corominas
@MilenaCorominas
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