Me va a costar explicar que Vélez jugó bien, pero empató 0 a 0, con lo peligroso que representa este resultado y que no sabemos como ataja Roberto, el arquero rival, pero intentaré hacerlo.
Vélez en todo momento tuvo el control del partido, la posesión de pelota fue exclusividad del equipo del Tigre, salvo esporádicos ataques de Ponte Preta, no sufrió contratiempos en defensa, la cual contó con un muy buen trabajo de Fernando Tobio, sumado a la seguridad de Sebastian Sosa.
Todo se hacía bien hasta tres cuartos de cancha, pelota al piso y la buena intención de llegar tocando, con un buen trabajo de Canteros y Cabral, más una sobresaliente actuación de Lucas Romero, comiéndose el medio, pero la inmediata salida de Zárate perjudicó, y vaya si lo hizo, el andamiaje en los últimos metros.
Faltó ese cambio de ritmo y esa explosión que brinda Mauro para poder sorprender a un equipo local que ante todo priorizó mantener el cero en su arco, ese cero que hace preocupar un poco a los hinchas con vistas al partido revancha del jueves próximo, donde el Fortín deberá tener más profundidad y generar más situaciones de gol.
Flojo arbitraje del Uruguayo Darío Ubriaco que ignoró un claro penal en perjuicio de Cáseres y omitió sacar tarjeta en dos fuertes jugadas, una terrible plancha a Canteros y un pisotón ex profeso contra Seba Dominguez en el final de la primera etapa.
@NesRub22
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