martes, 19 de noviembre de 2013

Rosario siempre estuvo cerca


Que lindos son los domingos cuando juega Vélez, y más en un domingo como el último en el que se recupera la memoria. Se empezó a cambiar la mano con alguno de los cambios y con otros de los cambios se comenzó a ver el futuro. El Tigre metió cuatro, los obligados por Poroto y Romerito cuyos reemplazantes cumplieron bien con la responsabilidad y dos tácticos, el Pocho por Canteros y Cáseres por Rescaldani y estos últimos vaya que funcionaron; a los 11 con una asistencia perfecta de Insúa para una definición de manual de Ramiro, el Fortín empezaba a parecerse al Vélez de siempre, respeto por la pelota, manejo impecable y agresividad para llegar al área, dentro de este primer tiempo vimos una chilena impecable de Peluche que pegó en el travesaño (mal anulado por un offside inexistente), otra a los 38 cuando Tobio la agarró en el área y Caranta sacó en la línea y enseguida nomás otra escapada de Cáseres que tapó bien el arquero rival.

El segundo tiempo arrancó con un corner a favor de Vélez y después de una serie de rebotes la pelota le quedó en los pies a Cáseres, que definió cruzado para gritar el segundo; solo siete minutos después el Fortín robó una pelota cerca de su área y armó una jugada en 8 toques para que tras un centro de Allione, Ramiro firmara, de derecha, su tercer tanto.

El partido lo manejaba Vélez, tenia la pelota y la hacía circular pero Central empezaba a empujar y a generar alguna situación, como ese cabezazo que sacó Sosa bien parado contra el palo, dicho sea de paso, ¡que enorme lucidez para rechazarla cuando se dio cuenta que el impulso que traía lo iba a meter dentro del arco con la pelota en su poder!

Vinieron los cambios, que no sentaron tan bien, primero Tito por Desábato, después a los 34 minutos el goleador dejó la cancha y entró Jorge Correa, muchas veces señalado como un buen proyecto de las inferiores y a los 37 el que dejó la cancha fue Insúa para que ingresara Copete.

Faltando 4 minutos Central descontó con un disparo fuerte de Acuña y enseguida Castillejos marcó el segundo de cabeza, pero ya no quedaba tiempo para nada.

Vélez dominó el partido durante 85 minutos, manejó la pelota, atacó cuando quiso, generó situaciones de gol claras pero se distrajo 5 minutos y casi le cuesta caro, me parece que empezamos a vislumbrar el nuevo-viejo Vélez que siempre se recicla, ojala sea con Sir Richard en la banca.

@jpmuzzio72

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