lunes, 1 de junio de 2015

Un poroto más


Hace rato que, para muchos, no se dan los "dos sin sacarla ", solo un dulce recuerdo, pero anoche así se dio, como en la vida, casi desde lo impensado, pero Vélez enhebró dos triunfos al hilo, el de anoche merecido, en el balance de los 95 minutos Vélez, de las manos de Aguerre primero, desde el trabajo de su mejor jugador Romerito, resucitado en la memoria de su disco rígido, a un toque, en la recuperación de la pelota y con la globa en los pies, en la precisa administración, en el oficio de Mariano Pavone cerrando el marcador y en la desfachatez de habilidad, potencia y picardía de Nicolas Delgadillo.

Sin embargo, de todo esto no hablaríamos de no haber existido el celebre 225, que no es aquel colectivo que unía Quilmes con Villa Real, es un artilugio que permite, en los escritorios (jejeje) reglamento mediante, que el inoxidable Fabián Cubero con más prontuario que currículums pueda seguir jugando al fútbol.

En ese milagro que es el Poroto dentro de una cancha, Vélez abrió el camino a la victoria con un cabezazo de goleador, esto, todo esto es Fabián Cubero, indefendible, inimputable, irreemplazable, inmune, impermeable al tiempo y con un espíritu de sacrificio en la entrega y en el esfuerzo que lo ponen a tope en los ídolos Velezanos. No habría que buscar más razones para justificar este triunfo del Fortín, haciéndole caso a la vieja reflexión del filosofo: "todo de lo que se consiga en la vida será la conjunción del hombre y sus circunstancias", el hombre es el Poroto, las circunstancias también son de su autoría, alguna vez, hace muchísimos años, en el siglo pasado decidió jugar en Vélez y, honestamente viendo los resultados, se lo debemos agradecer.

Tino Guitian

No hay comentarios:

Publicar un comentario