Sabemos por experiencia y observación, que el sistema táctico adoptado por el actual entrenador es 4-3-1-2, con ese enlace para abastecer a los dos delanteros, uno que juegue por afuera y el 9 de área. Pero, además, se anima a proclamar el 4-4-2, con dos cincos de marca pero que proporcionen juego.
Remarcando esto, el equipo va adquirir otro funcionamiento y la capacidad de juego va ser diferente. El caudal de juego no va pasar solo por un jugador sino que el mediocampo va tomar un papel preponderante. La delantera va necesitar un velocista, entre ellos, Ramiro Cáseres , Jorge Correa o dar rodaje a varios juveniles, y el tanque, pelean en punta Milton Caraglio y el interminable Roberto Nanni. El doble cinco Desábato y Romero pica en punta, pero Cabral y el mismo Coco Correa puede ser un perfecto lazo para los atacantes.
Si recordamos la idea en el Clausura 2005, donde fue campeón, 4-3-1-2, con Gracian de enganche y dos delanteros, el velocista y transformado en atacante Lucas Castroman y el tanque, Rolando Zárate tocaron la gloria ese año. Ademas de dos volantes con mucho ida y vuelta y el 5 de marca como lo era Leandro Somoza.
Miguel Angel Russo tendrá una difícil tarea, le toca un equipo movido en lo anímico, tocado en lo futbolístico y trabajar mucho en lo táctico para intensificar su idea y retratarla. Ya no es hora de llorar al 12 sino que seguir adelante para sacar del pozo a este Vélez y volver a ponerlo donde se merece.
La idea es repetir ese torneo, volver a ese juego y levantar ese trofeo.
Pablo Pino (@Pablopino3)
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