El lunes (a última hora en nuestro país) por la noche, la Selección Argentina hacía su debut en la Copa América Centenario frente al campeón vigente, Chile. El Tata Martino dispuso dentro de los once, dos jugadores de la entraña de Vélez, Augusto Fernández y Nicolás Otamendi.
Tras un primer tiempo donde a Argentina le costó mucho, vino un complemento donde la Selección maniató a su rival y con ráfagas de Banega y Di María consiguió los tres puntos para erigirse como primero del Grupo D.
Pero vamos a lo importante, el análisis del partido de ambos velezanos. Por un lado, Otamendi, quizás el más "silencioso". Nico tuvo un partido más que aceptable, y más allá de algunos sobresaltos, cumplió una buena labor. Seguro, como siempre, fue uno de los que más recuperó (4) y controló a los delanteros chilenos de manera limpia, cometiendo sólo dos faltas. Redondeó su faena con un 93% de efectividad de pases.
Por el otro lado, está Augusto Fernández, mediapunta devenido en mediocentro que, calladito, la rompió. Fue el jugador más regular del equipo y el que más recuperó (6). No sólo eso, sino que además tuvo un 97% de efectividad de pases. Pero no todo son números, Augusto fue quien inició la presión para el recupero de balón que terminó en el gol de Di María. Gran partido del actual jugador del Atlético.
El viernes, Argentina enfrentará a Panamá y, seguramente, ambos estarán en la nómina titular. Mientras tanto, han cumplido con creces.
Martín Ferrara
@tincho1387

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