Si bien hubo errores especialmente defensivos, no hay nada para reprocharle al equipo, que buscó por todos lados y de ninguna manera fue merecedor de la derrota.
Lanús sólo fue superior en lo minutos iniciales del primer tiempo, donde logró ponerse en ventaja, más por errores nuestros que por virtudes propias.
En la segunda etapa fue todo de Vélez, donde arrinconó a su rival con una gran actuación colectiva y para destacar lo de Mauro Zárate, de lo mejor desde su regreso.
La mala fortuna y las soberbias acciones del arquero de Lanús lograron que el Fortín se marche-sin puntos.
Así es este hermoso deporte, lo que queda claro es que jugando así se van a ganar muchos más partidos de los que se van a perder.
@NesRub22
No hay comentarios:
Publicar un comentario