viernes, 7 de febrero de 2014

"Sé que en algún momento voy a volver"


Días antes de firmar y sellar su vuelta al club, Roberto Nanni charló con Pasión Fortinera sobre su carrera, sus comienzos, su reciente paso por México y sus deseos de volver a la institución que lo vio nacer, hoy su deseo se cumple y es nuevo refuerzo de Vélez. Repasá todo lo que dejó esta charla íntima acá.

¿Cómo llegaste a Vélez?
-Vine a los 16 desde Azul, nos probamos en Ferro, All Boys y Vélez obviamente; fuimos una camada de 5 o 6 jugadores que vinimos y nos quedamos. Me fue bien en los 3 clubes pero obviamente elegí Vélez, porque me pareció lo mejor en ese momento y la verdad que no me equivoqué.

Cuando estabas en inferiores, ¿Tenías algún espejo en la Primera?
-Me gustaba mucho el Beto Camps, que por suerte pude jugar con él. El Rifle Pandolfi, con quien también pude jugar, ellos eran mis 2 referentes en la Primera. Y a nivel internacional, Batistuta y Crespo.

Vélez es un club que se caracteriza por dar lugar a su cantera y al Flaco le hubiese gustado entrar en la historia grande: "Si es por mi jugaría en Vélez en toda mi carrera, sería lo ideal. Pero uno a veces tiene que irse para hacer una diferencia económica o porque le toca irse. Estoy conforme pero todavía me quedan un par de años más de carrera, así que quien te dice…" respondió Roberto sonriente.

Nanni debutó en Primera con 20 años recién cumplidos, en un empate frente a Newell´s en Rosario; y se lo acuerda como si hubiera sido ayer: "El DT era Carlitos Compagnucci, que también había sido mi DT en Cuarta. Ya había concentrado en el partido anterior pero en el vestuario el ayudante viene y me dice: -Andá mentalizándote que quizás en el segundo tiempo entrás. Y desde ese momento me agarró ansiedad, lo que menos pensaba era en el partido, yo había jugado poco en reserva, 3 o 4 partidos, no tenía experiencia en cancha grande, con gente. Me tocó entrar y por suerte empatamos. Sobre el gol se generó una anécdota, viste que yo salto y no llego, y hacen el gol en contra. Bueno, yo dije que la peiné y el Beto Camps le contaba a Poroto que yo había hecho el gol, fue una muy linda experiencia".

¿Qué sentiste cuando Luciano Figueroa te sacó el título de goleador en 2003 al haber conseguido, de manera casi imposible, 5 goles en el último partido? ¿Significó algo o era algo más?
-Creo que estaba de vacaciones, no jugué la última fecha. Cuando vi el resultado de Central y la cantidad de goles que había hecho Figueroa  no lo podía creer. Uno tenía la ilusión de ser el goleador del futbol argentino, después lo superé, me acostumbré a mirar para adentro, si querés competir con todo el mundo…

Por otro lado, relató su salida del país para arribar a Ucrania: “Fue duro, viajamos con Gámez. En la primera reunión no quería llegar a un acuerdo (risas). El primer semestre fue muy duro, tenía 22 años y vivía solo en un país que recién se había abierto al régimen comunista. Más allá de las visitas de los padres, vivís en un lugar con gente que no es la tuya, no estaba acostumbrado, yo a Vélez llegué a los 16, y de los 16 a los 22 vivía en el club todo el tiempo, pero lo pude sacar adelante y cuando pude irme, me fui.”

 Pasaste por Ucrania, Italia, España y decidiste volver al país para jugar en San Lorenzo. ¿Qué sentiste cuando tu pase quedó en la nada?
-En el momento la pasé mal, tenía ganas de volver. Después de un mes de pretemporada me tuve que ir, por lo que ya saben todos, por el inconveniente con Ruggeri, que fue quien me había llevado. Me tocó volver a Italia, y eso quedó como una anécdota más, todo en el fútbol tiene un por qué y yo un par de años después volví al país. Me afectó porque no quedó claro por qué me fui y te ensucia un poco, pero más allá de eso, nada.

Respecto a la segunda vez que usó la V azulada, sostuvo que “Cuando volví no se hizo un mal torneo pero no estuvo quizás a la altura de las expectativas generadas por los jugadores que tenía ese plantel, fue un torneo de transición. Se estaba formando un grupo, que después fue la base de la segunda etapa más exitosa del club. La época de Tocalli fue eso, armar todo lo que después vino". 

¿Cómo fue haber compartido el paso por un grande de Paraguay junto a tu compañero de inferiores, Mariano Uglessich?
-Antes de ser compañeros, lo enfrenté en Paraguay, yo en Cerro y él en Olimpia. Lo tenía de hijo, es más, el último partido le inventé un penal y lo echan. Después vino a Cerro y fueron 2 años prácticamente que la pasamos muy bien, salimos campeones, hicimos buenas copas, lo disfrutamos más, éramos más grandes.

Al preguntarle por su mejor gol, no lo duda: El de River en el 2003, hacía 13 años que no ganábamos, y el de Argentinos en el 2009 también, venia de un semestre donde jugaba y no la podía meter. Pero más allá de eso, uno disfruta la mayoría de los goles. Los que más recuerdo son los de Vélez y Cerro, que es donde más estuve y la gente más se encariñó.

¿Cuál fue tu mejor compañero de ataque, tanto en Vélez como en tu carrera?
-Puedo elegir uno, sería injusto con los demás, pero en Vélez La Furia Husaín, era un tipo de experiencia, que me hacía hacer goles. También Bardaro, jugué con tantos que es difícil elegir, pero serían ellos dos.

¿Qué paso por el exterior te dejó más en lo personal?
-En todos lados la pasé bien, en Ucrania, a pesar del idioma y que era un país lejano, me sirvió para crecer tanto como futbolista como persona, en Italia a pesar que me costó en lo físico, es un lugar que volvería para vivir -si es que fuera a vivir afuera del país- y en Paraguay la pase genial. ¡Ah! Y en México estuve de vacaciones (risas).

El Flaco sigue al Fortín desde donde esté: "Vi a Vélez frente a San Lorenzo por internet, la del 2005 también la viví en el micro, uno tiene muchos amigos, afecto por el club así que particularmente sigo a Vélez. Sigo todo el fútbol en general, pero Vélez en particular, sigo en twitter a distintas páginas, me voy enterando de lo que va pasando".

¿Cuál fue tu mejor momento como futbolista, y cuál el peor?
-Como mejor momento tuve varios, mi primer etapa en Vélez, hasta 2003. En Dynamo, me sentí muy bien, en España también. Después en mi segunda etapa en Vélez, donde quizás no tuve la posibilidad de jugar tanto pero la pasé impresionante y en Cerro Porteño también la pasé muy bien, salí campeón, goleador -y me saqué la espina que me preguntaste antes-.
-Y lo peor fue la época que te lesionás, cuando tenés que volver y te cuesta. En Italia me costó mucho en lo físico y en Ucrania con la lesión también me costó, pero los momentos malos uno los supera con alegría y con trabajo.

 ¿Cómo ves el presente de Vélez?
-Lo veo bien, siempre fue una institución para tener en cuenta por la organización, porque tiene juveniles, que llegan preparados, más allá que les falta el rodaje lógico, llegan sabiendo a qué se juega. Vélez tiene ahora un semestre con muchas exigencias, con un plantel medianamente corto, con mucha juventud pero ojalá que pueda andar bien y que la gente acompañe como siempre y que le den una alegría a los hinchas.

En Vélez tuviste muchos técnicos, ¿hay alguno con el que te hayas identificado?
-Tuve un montón, en Vélez, en inferiores, con Calvanese, Pascutini, a Compagnucci en Cuarta, que nos enseñó lo que era el futbol profesional en sí. En Primera aprendí de todos, tuve poco tiempo a Fanesi pero fue un gran técnico, Tocalli, al Patón Bauza, a Carlos Ischia, que una de mis mejores épocas fue con él y Ricardo (Gareca). La verdad es que me tocó tener técnicos de calidad, traté de sacarle el jugo a todos, y afuera tuve varios pero hay uno que se destaca, Fosatti.

Aunque que falte bastante para su retiro, sabe que seguirá de la mano de este deporte: “No me imagino otra forma de vida que no sea ligada al futbol, esto te lo digo hoy pero las vueltas de la vida uno nunca sabe, quizás haga otra cosa, pero puedo estar horas hablando de futbol, viendo partidos. De hecho es el tema de conversación en mi casa y con mis amigos, es algo que está incorporado a mi vida, entonces la idea es sí, seguir ligado a esto, de ser posible adentro de una cancha, como jugador primero y como técnico después, no es fácil, son muchos los que quieren hacer lo mismo pero tengo confianza que me capacitaré de la mejor manera para poder hacerlo”.

¿Te gustaría volver en algún momento, como jugador o como técnico, al club que te vio nacer?

-Sé que en algún momento voy a volver a Vélez, ya sea como técnico o jugador (aunque tengo unos años más para tirar, estoy hecho un pibe –risas-). Como técnico también puede ser, con el Ruso (Uglessich) nos recibimos hace un año y medio más o menos así que la idea es seguir trabajando de esto que es lo que me apasiona, y en algún momento, a lo mejor, puedo dirigir un club. Sé que en algún momento voy a volver. 

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