Empezar a escribir
este análisis realmente cuesta demasiado, es como tomarle el pelo al lector ya
que parece redactar todas las semanas lo mismo, una copia tras copia de todos
los fines de semana.
El sábado fue una
muestra clara que ya es inadmisible esta situación, una derrota completamente inaudita frente
al último equipo del torneo, que en 13 fechas había logrado solo un triunfo y
sólo le faltaba un golpe de KO para derribarlo del todo. Pero, como pasa
siempre, y en post Halloween (si, bien yanqui) resucitamos a los muertos.
Las autocríticas no
funcionan si los errores no se solucionan, durante cada partido el equipo
comete fatalidades defensivas que lo deja vulnerable a cada ataque del rival,
terminando cada una en gol contrario. Se viene pidiendo, nota tras nota, que se
cambie, que se ponga lo que haya que poner y se meta mano en un equipo que
depende de un solo jugador, que gracias a este mismo se lograron las victorias
que hoy tenemos en nuestro haber.
Vuelvo a repetir, como
escribí anteriormente, la táctica me parece la correcta para un equipo ofensivo
pero debe ser utilizada con una defensa segura, sin este tipo de errores. Un medio que luche, combata y ofrezca juego y una delantera que haga
goles, contando con cuatro jugadores en ofensiva, la falta de gol es absurda. La
tenencia de balón me parece estupenda siempre y cuando termine remate o en jugadas de
mucho peligro o, si es posible, en gol, pero no en un contraataque que por estar mal
parada la defensa, termine en un grito contrario.
El cuerpo técnico está perdido, no hay reacción, ya hay que desconfiar en lo que tiene y darle paso a
lo nuevo, a lo que viene, al hambre. La mano dura es clave en un plantel que hace lo que
quiere, menos descanso y más doble turno, más preparación pre partido y más
análisis post partido si queremos revertir esto. El fútbol es un juego y hay
que saberlo jugar, el que no lo sabe, se tiene que ir. Para toda actividad hay
que tener una idea y aquí ya se perdió, traigan nuevas para un cambio profundo
y esperado.
Señores esto no se
puede aceptar más, Vélez debe volver a ser Vélez, respetar la institución y
agradecer a la misma, demostrando lo que hay que demostrar dentro de la cancha.
El hincha no es tonto, no nos tomen el pelo. Viene River ahora y es el mejor
rival para revertir esto. Háganse respetar y respétennos, la camiseta vale y
mucho. Vélez es Vélez.
Por Pablo Pino (@Pablopino3)
No hay comentarios:
Publicar un comentario