jueves, 13 de agosto de 2015

Estamos en Octavos!


Las finales no se juegan se ganan, sí, soy bueno para exagerar, ya me lo dijeron, no le ganamos al Barca, le ganamos a un entusiasta y veterano equipo de Acassuso, más difícil hubiera sido Ulrico Schmidl a la altura de la placita del Santojani, no fue una final, ni muchísimo menos, justo es decir que era una etapa definitoria, pero para este Vélez tan bajo de autoestima, golear a Acassuso es como la anhelada jubilación, vital y móvil, si mancábamos y la taba caía de culo contra estos muchachos, la vieja idea de Bilardo, luego de la derrota contra Camerún, cobraba vigencia, de punta contra el suelo y a dormir.

Pero sin bromas macabras, el resultado es justo,Vélez sigue sin mostrar sociedades, de esas que son y fueron marcas registradas durante la era Gareca, poca fluidez en ataque, sólo el demoledor empeño de Caraglio, coronado con un par de golazos, sobre todo el último de su cosecha, un verdadero misil de zurda, imparable, las condiciones de titiritero de Doffo, aunque a veces se le aflojan los hilos a pura patada del rival, se las banca como debe ser y la vuelve a pedir, habilidad le sobra, por ahora es promesa, si le agrega una cuota mínima de fiereza bien entendida será realidad.

Creo que lo mejor lo encontramos en el fondo, la dupla de centrales con Giannetti en muy buen nivel, el golazo de Amor reaviva la importancia de un Central con 4 o 5 goles por campeonato, desde el Tano Ortiz para acá no hubo otro, cumplieron los laterales, Pérez con mas oficio, un escaloncito arriba del Gordito Perez Acuña, Kolacha hacha y tiza, contra el mejor y contra Acasusso también, Cubero que volvió por sus fueros y demostró esa vocación por el PRO y el color amarillo, al pepe la tarjeta Poroto.

Párrafo para el viaje, sin cargar tintas a la organización desde la bonhomía y la eficiencia de los muchachos de Viajes y Turismo con esa bella colorada Sabrina, que se le planta a los descarriados, que los hay sin dudas, pero entramos a la cancha a la media hora del primer tiempo, atribuible a un celo profesional de la policía Cordobesa, exagerado, descomedido en el trato a las señoras e inclusive a las más pibas, ¿será que la violencia somos nosotros me pregunto? Y... Algo de ese yeite habrá, lamentablemente me consta, pero no se justifica el maltrato hasta para obligarte a voltear el contenido de un bolso a la vera del camino. 1500 km en el ida y vuelta, pese a todo nos reímos, nos abrazamos en los goles no sólo por el frío, se ganó como era de esperar y Miguelito guardó prolijamente ese paracaídas que colgaba de sus espaldas por si el avión se venía en picada, seguimos en el aire, o con aire, por mejor decirlo.Transpiraron la camiseta estrenadita, para mí está bien, gracias, nada más ni nada menos, estamos en los Octavos de la copa Argenta.

Tino Guitian

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