sábado, 24 de mayo de 2014

"Acá es Vélez"



Yo no quiero volverme tan loco, tan obsesionado. Uno como hincha no es capaz de mirar primero a sí mismo, a su propio club, antes que los demás. Si hay cosas que tiene el fútbol (o más bien, el argentino, enfermo por el fútbol) es como se puede llegar a semejante locura de festejar la derrota ajena antes que la victoria propia. 

Estoy demasiado agradecido de llevar los colores que llevo, de poder compartirlo entre propia gente enferma como yo. Por suerte soy de Vélez, sí señor. Acá no se festejan desgracias de vecinos, impropios de llamarse "clásicos". El fin de semana pasado, después de una hermosa mañana de sábado en la Villa Olímpica viendo a los pibes moverla y viendo a la Primera entrenar, a la tarde me senté a tomar unos mates y enganché a Chicago, que estaba por ascender a la B Nacional, y se me empezó a abrir un poco la cabeza.

¿Por qué nos recuerdan si son ellos los que están ascendiendo? La bronca me invadió, pero a la vez no me movió ni un poquito. Sus hinchas hacen al club, es un dicho nuestro que tiene tanta razón. Ese equipo cuyo nombre no va al caso, no armó esto para recordarlos, todo lo contrario. Mi intención es convencer de empezar a que miremos nuestro ombligo, lo que tenemos en casa, no lo tiene NADIE. 

No hay ni plata, ni dirigentes que logren construir un legado tan hermoso como el que nos dejó Don Pepe; Un lugar, una casa, un estadio, "mientras haya 10 socios, el club sigue de pie!", la importancia de la gente, mantenerla, cuidarla, que nunca se vayan, atraer muchos más. Mirar adentro también es entrar al Polideportivo, enamorarte con la cantidad de actividades que nunca dejan de funcionar, ver chicos felices, pateando pelotas con el azul y blanco en el pecho, saber que lo mismo hacías vos a su edad, y que, seguramente, tus hijos y nietos lo harán. 

No tengo por qué mirar a otros, no me interesa, Vélez es grande por Vélez, no por periodistas incapacitados o medios que se niegan a la realidad. A cada título le dimos un significado distinto, emocionalmente, y nunca, pero nunca se van a olvidar ninguno. "Para contar estrellitas, háganse de Boca o River" también decía Don Pepe. Toda esa gente que mira sus vitrinas y están llenas pero ni se acuerdan los años en que lo ganaron, que no le pasan una franela por el polvo, dice mucho cómo sos por adentro. 

Esto también es Vélez Sarsfield. La humildad de aquellos que sáben qué camiseta llevan puesta y qué colores representan, no un barrio. Y el que no lo valora, no sé que tendrá en la cabeza, pero estoy seguro que en mi club no lo quiero.

Por Martín Benazzi (@BenaCavs)

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