No se puede negar el gran trabajo que hicieron y hacen Diego Osella, técnico del equipo y su ayudante "el Huevo" Julio Cesar Toresani, que con un puñado de chicos surgidos en el club y apenas algunos nombres importantes lograron sumar 27 puntos y situar a al "Sabalero" en una magnifica posición en la lucha del campeonato y dejándolo muy cerca de zafar del descenso, que tanto se temía en las primeras fechas.
El técnico no tiene misterio alguno y repite el equipo que cayó derrotada frente a Estudiantes con un único cambio: Conti ingresando por Gerardo Alcoba, expulsado en el anterior cotejo.
Entrando directamente al equipo, se le fueron muchos jugadores y sólo pudo incorporar a Ezequiel Videla. Su elección, desde el esquema táctico 4-1-4-1, es apostar al orden defensivo, al sacrificio colectivo y al contraataque. Colon ofrece laterales ofensivos (que no pasan mucho al ataque), volantes externos con salida rápida y que, cuando se atreven, pueden pasar de delanteros y la referencia en el área con Lucas Alario que es el delantero pivote del equipo, y además colabora muchísimo en la recuperación de pelota.
A los Sabaleros no les interesa la crítica de defender muy cerca del arco que custodia el ex Vélez, Germán Montoya, no disputa la posesión de balón ni jugando como local pero no abusa de faltas siendo uno de los equipos más limpios en el torneo con un promedio de solo 12 faltas por partidos. Ademas de esto, y es un dato relevante, tuvo más de 6 partidos con la valla en CERO.
Como dijimos antes hay que destacar el trabajo de Osella y su plantel, respetaron una idea y se identificaron con ella todo el campeonato y lucharon contra su primer rival, que eran ellos mismos realizando una gran campaña y siendo una parada muy complicada para un golpeado Vélez Sarsfield.
Por Pablo Pino (@Pablopino3)
