Nunca logró hacer pie en un partido donde casi en su totalidad le fue desfavorable y que si no fuera por la soberbia actuación de Sebastián Sosa, seguramente otra hubiese sido la historia. Nuevamente hubo lentitud y errores defensivos, poca marca en el medio y casi sin crear situaciones de gol.
Como si todo esto fuera poco, el capitán del equipo, Fabián Cubero comete una irresponsabilidad y agrede a un rival, dejando a su equipo con 10 jugadores apenas comenzada la segunda etapa. A partir de allí, El Fortín pareció acomodarse mejor, y con actitud y vergüenza deportiva, logró emparejar las acciones. Y así llegó el empate del juvenil Cardozo, con una buena combinación entre Yamil Asad y Canteros.
Mucho para corregir, pero aparecieron las ganas y eso sí que no se negocia.
Por Nestor Friedlander (@Velezonline)