Vélez Sarsfield no mereció ganar frente al rival de turno, Godoy Cruz. Sigue sin encontrar el nivel, sin reencontrarse con el juego de hace un mes atrás y, sobre todo, tiene un técnico perdido tácticamente.
La idea de juego siempre es ofensiva, con un esquema táctico que, a la hora de atacar, presenta un 4-1-3-2, con la defensa adelantada en el mediocampo, con los laterales que pasan al ataque (aunque el sector más ofensivo es el izquierdo con Papa), Romero parado en el centro entre la defensa y la media luna del área, Canteros siendo una especie de creador, Cabral por izquierda y Correa llegando al área a veces comportándose como un delantero mas acompañando a Zárate y Pratto.
A la hora de defender el equipo intenta replegarse con un 4-4-2 bien marcado, Cubero y Papa cerrando los laterales, y Domínguez y Cardozo siendo los zagueros centrales, en el mediocampo, Correa intenta ayudar con la marca por el sector derecho y Cabral aunque a veces se cierra lo hace por el sector izquierdo. Como doble cinco, Romero y Canteros cubriendo el medio.
Con la expulsión de Cubero, la decisión del técnico fue cerrar la defensa con una línea de tres, con Domínguez y Cardozo siendo los defensas centrales, el otro sobrante es Papa que se soltaba por el sector izquierdo. Las cosas en el medio y arriba seguían igual.
El primer cambio llegó con la salida de Correa a los 21 del Segundo Tiempo, entrando Nanni, así el esquema fue con 3-3-3 y por momentos 3-4-2, ya que Lucas Pratto se tiraba como volante por derecha con el equipo replegado cumpliendo el rol del Coco. En el momento de la ofensiva la línea de tres delanteros bien marcados con Zárate, Pratto y Nanni.
Con el resultado abajo todavía, José Flores decidió sacar a Emiliano Papa (lesionado) dejando al equipo con una defensa de DOS jugadores solamente, creando un desajuste propicio a cualquier contra aunque Romero ayudaba en la marca pero más adelantado. En lugar del ya mencionado defensor entró Yamil Asad a los 24 del Segundo Tiempo para dar un peso ofensivo y empatar el partido, como luego sucedió. Así, el equipo quedaba con 2-4-3.
El último cambio fue inentendible por la salida de Zárate, más allá que no fue su mejor partido, creo que quito peso ofensivo, dándole lugar al chico Villalba, dejando al equipo con 5 volantes en cancha y dos delanteros para dar vuelta un resultado. La defensa seguía descompensada y con el trajín del partido el mediocampo pagó físicamente el desgaste.
Luego de la expulsión de Nanni, ya no hay análisis táctico que valga ya que fue defender los embates del rival, con casi los 8 hombres de campo que había mas el arquero. Para finalizar mi opinión es que falta mucha maduración en un técnico con ineficacia táctica y con una problemática defensiva grande.
Luego de la expulsión de Nanni, ya no hay análisis táctico que valga ya que fue defender los embates del rival, con casi los 8 hombres de campo que había mas el arquero. Para finalizar mi opinión es que falta mucha maduración en un técnico con ineficacia táctica y con una problemática defensiva grande.
Por Pablo Pino (@Pablopino3)