Y un día recobro la memoria, volvió hacer el que nos hizo soñar a comienzo de año, Vélez volvió a ser Vélez.
El equipo dirigido por José Flores, logró el juego que había
perdido y tácticamente realizo un trabajo perfecto. Se mantuvo serio en las
tres líneas, fue impecable defensivamente, un mediocampo luchador y un ataque
con solidez y efectividad.
Como nos tiene acostumbrado el Turu, paró a sus dirigidos,
con un 4-4-2 o un “mentiroso” 4-3-1-2. Los laterales Pérez Acuña y Papa pasan al
ataque constantemente, uniéndose a ellos están Cabral y Villalba por el medio
acompañando a los delanteros, agregándose el armador de juego, Héctor Canteros,
forman un ataque de siete jugadores creando mucho peligro al arco rival.
En defensa, algo que merece un párrafo aparte, se mostró
segura, cerrando en momentos exactos, bien parados y replegándose perfectamente
y adelantándose hasta mitad de cancha a la hora de atacar. Los centrales que fueron un déficit todo el
semestre tuvieron tácticamente correctos, bien parados en la pelota paradas,
cuidándose sus espaldas y cerrando cuando los laterales no cubrían sus
espaldas. Éstos últimos, como dijimos, ayudando mucho en ataque, y a la hora de
replegarse lo hicieron correctamente jugando un gran partido.
El medio, con Romero atrasado entre los centrales a la hora
de defender siempre parejo, canteros es el as en ataque, armando y siendo un cinco
replegado a la hora de defender, Cabral por izquierda, cerrándose por el medio y
Villalba siendo un delantero más a la hora de atacar pero, al no poseer marca, no ayudó mucho en defensa, así y todo, cumplió su papel a raja tabla.
En ataque el equipo fue perfecto, Zárate situado donde debía, como 9
de área y Pratto moviéndose por todo el frente de ataque, por el medio, los
costados, demostrando nuevamente que el comodín de adelante.
Como cierre, y viendo qué conclusión se puede sacar, además
que este partido táctica y técnicamente fue excelente, que el físico jugo una
pasada muy fuerte en el equipo, que no estuvo a la altura de las circunstancias,
que falta una maduración grande en el cuerpo técnico, y que en varios trajines
del campeonato faltó un poco de actitud. Este es el camino y este fue el ejemplo táctico y
técnico de un verdadero equipo para no repetir historias pasadas.
Por Pablo Pino (@Pablopino3)
Por Pablo Pino (@Pablopino3)