Un día como hoy, Martín Posse quedaba suspendido en el aire y conectaba, de cabeza lo que sería su noveno gol en el torneo y ponía el 1 a 0 (que a la larga sería el resultado definitivo) frente a Huracán.
De esta manera, el Fortín se consagraba campeón del Clausura 98 de manera arrasadora una fecha antes. En 19 partidos, ganó 14, empató 4 y perdió 1 (81% de efectividad). Convirtió 39 goles y recibió 14 solamente. Una campaña espectacular de la mano de alguien especial, el Loco Bielsa.
El debut llegó el 17 de febrero ante Racing en el José Amalfitani. Camps (a la postre goleador del equipo) y Posse le dieron a Vélez la victoria por 2 a 0 para empezar este camino de éxitos. Venció en el Norte (tanto a Gimnasia de Jujuy como a Gimnasia y Tiro), ganó en la Bombonera en un 3 a 2 difícil de olvidar, goleó a Independiente y a Colón (gol hecho entre Husaín y Posse haciendo un "Coca Cola" de cabeza), salió indemne del Monumental y sólo perdió ante San Lorenzo. Pero acá lo importante no es el cuánto sino el cómo. "Yo no concibo el fútbol sin protagonismo. Tengo una atracción exagerada por la victoria. Y el protagonismo es el mejor camino para acercarse a ella" rezaba Bielsa, y así se veía jugar a Vélez.
Fueron difíciles los comienzos en el Club, la adaptación de los jugadores a su sistema de juego, sus tácticas revolucionarias y sus peleas con referentes ponían en jaque a un DT que tenía muy claro su objetivo: "La única manera que entiendo el fútbol es la de la presión constante, jugar en el campo rival y el dominio de la pelota". Al principio costó, pero luego se vio un fútbol vistoso, dinámico y ofensivo, como hacía mucho no se veía y lograron lo que muchos buscaban, consagrarse como el mejor del país, algo común para Vélez en esos tiempos pero que era un desafío tanto por la renovación de los jugadores como del cuerpo técnico. Para finalizar, me quedo con una frase del Loco que lo pinta de cuerpo entero (y quizás a mí también): "En las peleas callejeras hay dos tipos de golpeadores. Está el que pega, ve sangre, se asusta y recula. Y está el que pega, ve sangre y va por todo, a matar. Muy bien, muchachos: vengo de afuera y les juro que hay olor a sangre". Salud Campeón! Siempre quedarás marcado en el corazón de Liniers.
Martín Ferrara
@tincho1387
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