domingo, 8 de mayo de 2016

Vélez 2 - Colón 0: Desde el banco



“Contramaestre: prepare a la tripulación. Hemos reestablecido la ruta. Instrumentos de navegación alineados. Restan dos puertos, pero llegaremos bien a destino”. Diálogo de película ambientada a bordo de un navío, una carabela tal vez, sumamente representativo de este barco llamado Vélez Sarsfield.


Fecha 14 del torneo y el equipo de Bassedas recibía a Colón con la sorpresa más grande de la semana: el tan ansiado regreso de Mariano Pavone al equipo titular luego de casi 50 días de inactividad y todo un mar de dudas respecto de su lesión y tiempos de recuperación.

Duelo de 4-2-3-1´s ante el conjunto dirigido por Ricardo Johansen, que supo tener un arranque de torneo prometedor pero que luego de la partida de Alan Ruiz y una caída general del rendimiento colectivo se fue perdiendo en la bruma. Y por primera vez en el torneo Vélez sabría controlar el partido casi en su totalidad. Las fallas y limitaciones técnicas del rival lograron que el peso del sistema táctico y la calidad de los nombres propios fueran suficientes para tener el control de las acciones. Salvo alguna situación de peligro aislada generada por el lado de Cubero pero bien resueltas por la dupla central infranqueable de Nasuti-Giannetti y un muy buen trabajo de Damian Pérez tanto en marca como proyección, Vélez fue amo y señor de la tarde. No con mucho, pero sí con lo suficiente como para no pasar mayores sustos.

Analizando el partido y el torneo con colegas y amigos, y de la mano de declaraciones pasadas de Bassedas, Vélez no es más que nadie pero tampoco menos. Esta parcial 3ra posición alcanzada con el triunfo no es producto de un milagro sino de un nivel de fútbol muy parejo e impredecible en donde cualquiera le gana a cualquiera sin importar nombres, esquemas ni lógicas. ¿O acaso usted habría apostado por ver a Godoy Cruz, Arsenal o Gimnasia en nuestro grupo ocupando las posiciones que ocupan? ¿O a Atlético Tucumán y Defensa y Justicia en el grupo de enfrente?

Volviendo al partido, El Fortín volvió a mostrar solidez en el medio campo con la dupla Somoza-Desábato, ambos complementarios en las tareas de recuperación y distribución y con el despliegue por las bandas de Toledo enloqueciendo a Castillo y Clemente Rodríguez, uno en cada tiempo dado el cambio de perfil de los segundos 45 minutos.

Sin lugar a dudas la presencia de Pavone justifica la disposición táctica de Bassedas: el 4-2-3-1 cobra sentido con un 9 de área como Mariano, bien abastecido con centros desde las puntas y a la vez justifica y potencia la función de Maxi Romero en la posición que mejor supo aprovechar en Inferiores: libre por el medio, detrás del delantero y como opción de descarga. De hecho ambos goles llegaron a partir de la explotación de estas virtudes. El primero con la caza de un rebote al área que Pavone supo controlar de espaldas al arco, girar sobre su marca y definir fuerte y arriba. El segundo, producto de una jugada preparada en pelota parada (ya veníamos marcando esta mejora) en donde el centro de Zabala al segundo palo encuentra a Cubero por sorpresa detrás de la defensa sabalera para tirar un centro atrás que Maxi supo definir con calidad goleadora.

Así como pegamos, también premiamos: la aparición del Poroto en el segundo palo es una de sus mayores cualidades en la proyección en ataque. Ya sea asistiendo o definiendo, Fabián ha sabido generar estas apariciones en repetidas ocasiones a lo largo de su vasta carrera. Su amonestación, que por ser la 5ª le impedirá jugar ante Banfield, también será una oportunidad para Bassedas de cara al futuro inmediato para ver quién está en condiciones de ser el reemplazo de FC5. Habrá que ver si Pérez Acuña o Tripichio están a la altura de las circunstancias o si la dirigencia tendrá que empezar a relojear laterales derechos en los futuros mercados de pases.

Otros puntos tácticos que no son menores en esta victoria son la valla en cero y la conversión por parte de los delanteros. Aguerre, quien no tuvo mayor participación en el juego, puede ostentar su tercer partido consecutivo sin recibir goles en contra, mientras que Pavone se pudo ir a casa con la alegría y satisfacción de haber vuelto a la cancha y a las redes. El sentido abrazo con Christian al ser reemplazado fue la muestra más contundente de felicidad, reconocimiento y agradecimiento mutuo entre el jugador y entrenador. Por su parte Romerito, ese pequeño gigante de 17 años que muchos conocieron cuando el Arsenal inglés lo pretendía por millones sin tener minutos en Primera, sigue acrecentando su figura y su promedio de gol partido a partido pese a no ser el jugador de mayor participación en el desarrollo de los encuentros.

A Tole solo le faltó el gol en los primeros 45 minutos, cuando una excelente tapada de Broun y una definición incomoda le negaron dos veces el grito. Hernán está siendo cada vez más determinante y distinto en un Vélez que muchas veces se muestra monocorde y reactivo. El Fortín suele pecar de estático, desatento a las segundas jugadas y a la presión, motivos por los cuales se ve anticipado por los rivales tanto en pases como recepciones.

Y como cuando las cosas salen bien por lo general sale todo bien, los cambios de Bassedas son otro punto central en el análisis de la victoria. Zabala, la Bomba uruguaya que entró y explotó, le cambió la cara al partido. Su ingreso en la izquierda por Alvarenga, de flojo partido, le dio a Vélez mayor movilidad y agresividad en ataque. Profundo, punzante, a perfil cambiado al igual que Toledo. De su pie salió el centro pasado a Cubero que desembocó en el segundo gol. Bassedas ya ha mostrado esto de hacer el cambio a los 5 del complemento, entiendo yo que de manera inteligente para ver cómo sale el rival en los segundos 45 minutos, ver si su equipo hace pie y no arriesgar una variante en el medio tiempo.

Tripichio por Pavone, con el 2-0 puesto, buscó no sólo cuidar al delantero sino bajar el ritmo del partido en mitad de cancha. Buenos minutos en campo de Nicolás, atento en la marca y vertical en los avances, con un buen equilibrio de garra y técnica. Y sin dudas que el ingreso de Delgadillo por Somoza fue para el aplauso y reconocimiento a un León que, a base de trabajo, referencia y oficio, vuelve a ganarse el visto bueno de la gente.

Quedan dos escalas en este viaje, con una parada en el puerto intermedio de Formosa por Copa Argentina ante Sportivo Barracas. El barco de Vélez, de justa tripulación y un capitán sumamente capacitado, sigue su rumbo hacia el puerto de los 25 puntos. La travesía no fue fácil y lo sabemos. No tenemos la mejor nave de la flota pero es más que digna en comparación con otras. Las olas de la economía, las mareas de las lesiones y las tormentas sobre el buen fútbol han sido recurrentes, pero aquí estamos de pie y en cubierta. Con velas experimentadas, remos nuevos, cañones y bombas siempre listas y una multitud que sabe acompañar en cada parada. Tal como dijo el Capitán en conferencia de prensa post partido, en 15 días termina el viaje y tendremos la posibilidad de revisar la bitácora y evaluar lo hecho para evitar errores pasados y mejorar las rutas de navegación. Y de paso en el astillero de Ituzaingo, seguir trabajando con la buena madera que forma este barco para volver a ser la nave insignia y dueña de los mares del fútbol argentino.


Emiliano Curuchaga
@Emi_Curu

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