La primera cita no fue buena y cuando allá por la mitad de la cuarta cita, en un "sucucho" de Lanús, las cosas parecían no funcionar, de repente todo empezó a cambiar. Las siguientes citas nos fueron enamorando y después de 19, decidimos concretar nuestro festejo.
Después siguieron tiempos buenos, aunque un Mundial nos cortó un camino que parecía mejor para nuestra relación, y nos dejó con ganas de conquistar América. Los dos fuimos empezando a cansarnos, los días ya no eran como antes, la rutina empezó a volvernos un poco más desconfiados.
A rigor de verdad, yo creía que era el momento de separarnos. Pero cuando viniste a decirme que me dejabas, que te ibas a los brazos de otra, la herida fue importante. Te repito que se veía venir, pero la traición dolió, fue dura.
Hubiera jurado que la vida no nos volvería a encontrar. Vos seguiste tu camino, yo el mío. Mis primeras relaciones posteriores no fueran buenas, pero me llegó el indicado. Con él viví unos hermosos años, que también nos dejaron con ganas de conquistar América. Esta vez no fue un mundial, sino un mero resbalón.
Pero nuestro Cupido Raúl volvió a ponerse al frente de nuestra vida y otra vez nos puso frente a frente. Esta vez te mire con mayor desconfianza porque la traición todavía me dolía. Pero entendí que podíamos estar ante una nueva posibilidad de ser felices.
La primera cita oficial de este reencuentro fue terrible. Fuimos víctimas de un robo y con él, ya los sueños y objetivos no eran los mismos. Igual confié en vos y me entregué. La situación económica no era la mejor pero creí que esa historia en común y mis recuerdos de esos tiempos pasados no podían desencantarme.
Sin embargo, tu número de teléfono que conocía de memoria y que terminaba en 4-3-1-2 había cambiado. Quizás hubiera soportado que terminará en 4-4-2, pero el 4-4-1-1 no me convencía. Y ni que hablar del horrible número nuevo de 4-5-0-1 de ayer en el Sur (sí, ya sé que el 0 no significa nada, pero me sirve para mostrar la distancia entre el 5 y el 1). Es verdad que lo cambiaste sobre el final de la cita, pero ya era tarde.
Sé que el entorno no es el mejor y que hay mucho por construir. Más hoy me estás lastimando. Me duele vernos así y no todo es culpa de los chicos. Ellos necesitan de nuestra guía, nuestra fortaleza, pero nuestras diferencias, nuestros reproches, hoy los lastima y les impide crecer en libertad.
Así como una vez te fuiste porque ya tenías otros compromisos, hoy creo que también es el momento de separarnos. Seguramente esta vez sea la definitiva. De vos depende que esta separación sea en buenos términos. Aunque el Cupido Raúl insista en esta relación que nos lastima, vos, Miguel, podes hacer que este sufrimiento cese. Separados y en buenos términos, porque no olvidaré lo vivido en el pasado y no quiero seguir sufriendo el presente. De vos depende.
DiegoAlvarez Rizzo
@elchalec
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