Un par de ideas clarificadoras para entender el análisis de hoy: a mi humilde parecer Vélez no tiene titulares y suplentes. Tiene un plantel de casi 20 jugadores en donde todos juegan por mérito o por necesidad. Con lo cual decir que “fuimos a San Juan con suplentes” es cuanto menos perder el foco de la realidad. En segundo término hoy todos los partidos deben considerarse importantes. Desmerecer el momento y al rival es un error que cuesta dinero y ánimo.
En lo que respecta al juego, a la cancha con un 4-4-2 forzado por la ausencia de Doffo. Caso contrario den por hecho que el esquema era el 4-4-1-1. Sistemas al margen, el Fortín sigue cometiendo los mismos errores de siempre: volantes ofensivos por afuera tirados a la cancha para marcar, con lo cual marcan mal porque no es su función y no atacan porque están supeditados a la marca. Y lo más grave del caso es el ritmo cansino y monótono con que se hace todo: trotecito, un movimiento de más para todo (frenar la pelota, levantar la cabeza, tocar, definir) que provoca que los rivales, tal vez con menos recursos, te copen la parada fácilmente con anticipos, cruces y definiciones. De hecho el segundo gol de SMSJ es producto de una avivada contraria. Miguel Ángel Russo ha forjado un Vélez previsible.
Pero al margen de Miguel hay complicidad en el rendimiento de algunos jugadores, lo cual me genera la duda de si no rinden por lo antes dicho o si son sus malos desempeños los que generan ese plano de situación. Sea cual sea la respuesta, no sale del círculo vicioso de la realidad velezana.
Nuevamente los cambios fueron posicionales y apresurados. Si bien retirar a Bella del campo ya ameritaba un decreto de necesidad y urgencia, no entiendo por qué 15 minutos después se saca a Nanni por Caraglio. ¡Miguel vas perdiendo 2-0, salí a buscar el partido! La mezquindad del esquema demanda que el área sea asediada a centros y delanteros que la empujen. Nunca fui bueno con los números, pero supongamos que tiramos 20 centros al área por partido -10 por tiempo-, que logremos conectar la mitad, que de esa mitad el 50% vaya al arco y a su vez esa mitad bese la red tenemos dos goles adentro. Ahora, si no buscamos por arriba, por abajo ni por las bandas nuestro mejor horizonte es un 0 a 0…
Russo quiso evitar el papelón poniendo en cancha a Cubero por Romero a los 22 del complemento sin pensar que Nico Delgadillo descontaría tan sólo 8 minutos después, dejando sin opciones ni aire los últimos quince minutos de encuentro.
Pero un cruce mal cerrado por el Pupi Gianetti, a quien un error no le va a opacar los excelentes desempeños que viene teniendo, fue bien capitalizado por Leandro Martínez para cerrar el partido.
Una vez más fue clave la actuación de Aguerre, sin responsabilidad en ninguno de los 3 tantos pero si de haber evitado algún otro grito sanjuanino.
Amigo lector de Pasión Fortinera, como le dije en la entrega anterior el Vélez versión 2015 es para resultadistas. Alégrese con los triunfos, sufra con las derrotas pero no quiera tapar el sol con la mano. En 48 horas estaremos enfrentando a Lanús por 4tos de final de Copa Argentina, saldremos a la cancha con dos líneas de cuatro y el pase a semis o la despedida del torneo no serán por caminos muy distintos a lo que venimos transitando. La intensidad de su festejo o desazón dependerá exclusivamente de usted. No diga que no le avisamos.
Emiliano Curuchaga
No hay comentarios:
Publicar un comentario