lunes, 4 de abril de 2016

La suma de todos los miedos



El Flaco Menotti patentó una frase en aquella gloriosa Libertadores del 94, cuando su Boca se traía cinco pepas de Río de Janeiro frente al Flamengo: "las goleadas en contra no se comentan, se sufren", al tipo le garpaban y bien por ser técnico, yo lo hago gratarola, no me lo agradezcan.

Nos vacunó el Tomba,para mi con goles legitimos, un árbitro que pitó alguna no fue y un lineman que nos cortó con una posición adelantada inexistente la única jugada con ganas de Yamil Asad, entretanto, un partido donde Vélez sin merecerlo pero sin ser menos que su rival se fue al vestuario uno a cero arriba, con un golazo de Romerito y un puñadito de aproximaciones de nuestra parte, pero Godoy Cruz no nos prendió cartucho de cerca nunca en ese primer tiempo.

Con el Coco ya en el vestuario (llegó entre algodones) y a partir de esa ventaja, Vélez, para mí, con un correcto trabajo en el armado desde el botín zurdo del Paraguayo Cáceres, hilvanando ataques que nadie terminaba, parecía dispuesto a confirmar el triunfo. Llegó el empate con ese "gol de otro partido" dijo Bassedas y en eso estábamos cuando el Tomba logró la ventaja con otro maderazo y el rebote para que el otro morenazo, sacándole un pecho de ventaja en el salto y en la decisión sobre Cubero, pusiera la diferencia y, desde ahí, la hecatombe total, las ventajas del fondo, todas aprovechadas con una eficacia como la nuestra frente a Belgrano, nos dejan este triste final.

Como aquellos boxeadores con la mandíbula de cristal, cualquier sopapo a Vélez lo derrumba, de ahí al nocaut sólo hubo un paso, en realidad, dos pasos y dos goles más.

Explicó Bassedas el asunto de los cambios, salio Cáceres porque estaba amonestado igual que Damián Pérez: "teníamos miedo de una expulsión innecesaria debido al nerviosismo", discutible, ida y vuelta hasta la luna. Los ingresados Vargas y Stelcaldo tocaron exactamente dos pelotas cada uno, le erraste Christian, es la verdad, inclusive el prematuro ingreso de Cufre por el Coco Correa averiado resultó ineficaz, todo ese corrimiento del mediocampo sólo aporto confusión, el único que cumplió fue el Paraguayo, que mostró nivel y condiciones y lo sacó!!! Pasaron los dos compromisos de local 0 puntos de 6, y lo que viene mete miedo.

Con la excusa de las ausencias, que lleguen frente a Central sería un milagro de la medicina, el retorno de Alvarenga parece cobrar una importancia, que a mi juicio aun no tiene, pero que vuelva, algo es siempre, y mucho más en la miseria, el doble de nada.

A siete fechas del final, la ilusión de los 24 puntos, esa cifra mágica tiene mas de ilusión que de sustento futbolístico, si el futuro es promisorio este presente lo convierte en una mera expresión de deseos incumplidos, lo sabe el técnico, lo sabe la dirigencia y obvio que nosotros.

¿Qué nos queda? Enmendar "horrores", reconocer actuaciones individuales rayanas en el fracaso y desear que este presente no haya llegado para quedarse, claro que sí, tenía razón Menotti, las derrotas con goleadas sólo son para sufrirlas y es lo que hacemos, levántate Velez,  nosotros lo que podamos vamos a estar, pero es mentira que no ha pasado nada.

Tino Guitian
@fortinisimo

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