Cuesta creer y entender el bajón que tuvo este equipo, que ganaba, gustaba y vapuleaba a sus rivales.
Muy lejos quedó todo eso, ya la salida de abajo no es clara, la imprecisión es moneda corriente, hay jugadores muy por debajo de su nivel y así es difícil, con todo esto pasamos a ser un equipo más de este paupérrimo fútbol argentino donde la mayoría juega a no perder y predominan los aburridos 0 a 0.
Por Nestor Friedlander (@Velezonline)