jueves, 24 de abril de 2014
Sólo un mal presente
Hoy me levanté, como siempre, pensando en Vélez y la verdad que por primera vez (en muchos años) no supe qué hacer, para dónde correr.
No soy Director Técnico ni analista táctico, solo me gusta ver y jugar al fútbol y amo al Fortín por sobre todas las cosas, pero esta situación me supera. No encuentro la salida ni la explicación por la cual pasamos por este momento de mierda.
No me parece que esta sea una de las famosas "malas", sino que quedaría para el día que descendimos, el día que decidimos afrontar el campeonato económico porque no había plata, los tres años en la Segunda División o el desfile de Técnicos en el Metropolitano 1974, donde quedamos anteúltimos (cada uno podrá nombrar el que le plazca). Así y todo, cuesta ver a la V azulada con un presente tan flojo, desconocido en muchos aspectos y viendo "sucumbir" toda la gloria conseguida por un puñado de partidos horribles.
Creo que sería injusto olvidarse de todo lo que nos dieron estos jugadores e ingrato putearlos después de tanto prestigio conseguido (a pesar que no se gana con historia sino con presente). Hay que ir siempre y apoyar pero dejando bien en claro que hay que volver al lugar de categoría que esta institución merece.
Espero que el martes puedan demostrar su jerarquía y, como sea, pasar por arriba al rival para demostrar que estamos más vivos que nunca, mientras tanto me guío por la frase que me parece más acorde para el momento de Vélez: "Ámame cuando menos lo merezca, porque es cuando más lo necesito".
Por Martín Ferrara (@tincho1387)