domingo, 27 de abril de 2014

El futuro ya llegó


Un alivio, una alegría después de todas las noches de decepción, desilusión y bronca. Los pibes que ayer por la noche pasaron por arriba, desesperaron y sobraron a un experimentado Rosario Central, le dieron al hincha de Vélez un respiro y ganas de seguir creyendo en el equipo ¿Por qué no? 

Nadie se imaginó la magnífica actuación que iban a tener los juveniles ayer. El “Turquito” Yamil Asad, haciendo alarde de su insolencia, logró enloquecer a Jesús Méndez. Leo Rolón además de regalarnos el tercer gol, mostró una velocidad y pegada propia de un jugador experimentado. Gianetti estuvo muy sólido en la defensa y desarmó cada ataque canalla. Fuera de la categoría de “juveniles” tanto Nanni como Zárate se contagiaron del espíritu fresco de los pibes y demostraron que están más vivos que nunca y preparados para batallar. 

Ya es sabido que el apoyo que le brinda el entorno de cada jugador que recién comienza, es fundamental para éste. Ayer fuimos testigos en carne propia del aguante que estaba haciendo la Familia de Leandro Vera desde la Platea Norte. Al irse Desábato, papás, hermanos, abuelos y primos se levantaron ansiosos de sus lugares porque sabían que era el momento y el puesto de “su” pibe. Los ojos llenos de lágrimas, las sonrisas y los abrazos de esta familia nos generaron emoción y piel de pollo. 

Porque después de todo, Vélez Sársfield es uno de los únicos equipos argentinos que se puede jactar de tener una cantera enorme, repleta de jugadores con ganas de romperla y darle al Club muchísimos años más de gloria.

Por Catalina Vitto (@CatalinaVitto)