viernes, 18 de abril de 2014
El Barcelona de Liniers
Quizás alguno con este título empiece a putear, a ese (y a todos en realidad) le pido que lea la nota entera.
¿Se acuerdan cuando hace tan sólo unos años emparentábamos con el equipo Culé al team que en ese entonces dirigía el Tigre Gareca? El Burrito encaraba como Messi, Zapata la manejaba como Xavi, Silva obligaba a los defensores rivales como el mejor Eto'o (todos salvando las diferencias que existen realmente).
Sin embargo, este momento me parece más acorde para hacer una comparación entre ambos equipos. Los dos pasan por un momento duro, donde parece que nada sale bien y que todos los pergaminos conseguidos se esfuman en insultos a aquellos que idolatraban hace poco tiempo.
Pero no sólo en eso se parecen, en mi opinión, cada partido que pasa los jugadores parecen padecer lo mismo dentro de la cancha. Los rivales se cierran y defienden con los once en su campo, los que atacan no encuentran los caminos y se repiten en pases intrascendentes, sin rebeldía, que no logran lastimar al rival y, por último, las desatenciones defensivas que permiten a equipos mediocres (por ejemplo, frente a Quilmes el otro día en Liniers o con Granada, donde el Barça dilapidó sus chances en La Liga) ganar cuando en otro momento sería "imposible".
Lo que está claro es que los buenos, tarde o temprano, ganan. Y, en mi opinión, así va a ser. Calidad sobra, y no me cabe duda que pronto por Liniers las estrellas van a volver a brillar.
Por Martín Ferrara (@tincho1387)
