"A Pavone lo trajimos para hacer goles" clamaban los puristas del idioma, para otros, y ahí me incluyo, aún sin marcar en 7 partidos (contando los amistosos) Pavone era, es y será el jugador franquicia de este plantel, ayer, su esfuerzo, desparramado en Junín y el sábado anterior contra Olimpo dio sus frutos.
Sólo al Tanque Pavone, con alguna ayuda de un par de iluminados como Toledo, decisivo en sus desbordes y autor de un gol para el recuerdo y este Nasuti, "Pum para arriba" pero efectivo, junto al oficio de este Somoza jugando al pulpo en la mitad de cancha. Sólo a ellos cuatro le podemos dedicar cartel francés a la hora del elogio, los demás, que devolvieron la camiseta transpirada y varios culos pintados de verde, merecen destacarse, pero sin aquellos, anoche no ganábamos.
Se regaló un triunfo Basseditas, se acordó de sus 43 y mandó cotillón tupido, lúcido con los cambios, en tiempo, forma y apellidos, ese es su mérito, las ganas de ganar en cualquier terreno cobran importancia a la hora del balance y se lo debemos reconocer.
Si el Vélez de Russo era tacaño, este de Bassedas, sin tirar manteca al techo, se para desde la mitad y mira para arriba. Lo demostró ante Sarmiento jugando mal y perdiendo bien, mostró las uñas cuando debía frente a Olimpo, exponiéndose en pos de un resultado y lo logró, y anoche fue más que el Bicho del minuto uno hasta el final, no hablemos de rachas, sólo dos partidos ganados, el año pasado no pudimos cruzar esa linea del par de triunfos en fila.
Visitamos a los Cuevos, difícil como recular en chancleta, por equipo y por terreno, no debería alcanzarnos con lo que hemos mostrado para enhebrar esa tercer perlita, pero "esto es fútbol" diría Perogruyo, y como lo reafirmaba el Negro Jefe, el legendario Obdulio en el Maracana: "los de afuera son de palo". Pudimos ir a verte Vélez de mi vida, y yo me doy por satisfecho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario