Estas palabras bien podrían ser de Christian Bassedas en la tarde de ayer pero corresponden a Marcelo Bielsa. Fueron pronunciadas en Marsella hace casi un año y son lo más certero y adecuado que encuentro para iniciar el Desde el Banco de hoy.
Me estoy tomando demasiadas atribuciones con esta columna, ya lo hice ante Olimpo, y hoy vuelvo a excusarme ya que los argumentos de análisis técnico-tácticos se limitan a 45 minutos.
Cuarta fecha del Torneo “Por más que quiera no puedo entenderte” 2016, 3tercer partido en condición de visitante y esta vez la parada tocó en Bajo Flores ante, me animo a decir, el mejor equipo del fútbol argentino: San Lorenzo. Dirigido por un técnico de características similares a Bassedas (joven, moderno, claro y dinámico) y con el plantel tal vez más largo y resonante del torneo junto a Boca.
Y aquí el poco análisis que puedo elaborar dado el desarrollo del encuentro, las emociones y todos los factores de público conocimiento que incidieron en el resultado. Inteligentísimo planteo de Christian poniendo en cancha un 4-4-2 para dificultar las salidas por las bandas de Buffarini y Más y aprovechar sus huecos, con un Toledo cada vez más explosivo y determinante y Pavone dando todo cada partido y dejando reminiscencias del Oso Pratto. Firme atrás pese a que la banda derecha sigue siendo el punto más débil y mejor aprovechado por los rivales, afianzando en el medio a Somoza y desequilibrante arriba. Vélez, pese a los resultados, está revirtiendo el problema más grande del 2015: la falta de peso ofensivo. El Fortín está siendo punzante, profundo y peligroso.
Como contrapartida debo criticar la demora en reemplazar a Cufré, que nunca se pudo encontrar en su función, se lo notó impreciso y nervioso y su expulsión –correcta o no- cambió el rumbo del encuentro y a Yamil Asad quien, como ya venimos indicando, es dueño de una irregularidad y falta de carácter contraproducentes al proyecto futbolístico que plantea Christian.
Virtud en la salida rápida luego de un corner en contra para abrir el marcador y error táctico en el relevamiento de marcas y técnico en el cierre del centro en el gol de Blandi. Hasta allí todo lo que se puede analizar conceptual y objetivamente de un primer tiempo de alto volumen futbolístico, donde Vélez pegó primero y temprano y manejó hasta donde lo dejó el rival los tiempos y pulsaciones del partido.
Los segundos 45 minutos serían otra historia. Criticar el deplorable desempeño de Federico Beligoy sería gastar pólvora en chimango. Dado que el rigor táctico queda desvirtuado cuando finalizas el partido con dos jugadores menos por expulsiones cuestionables y fallos arbitrales de dudosa imparcialidad, sólo me animo a rescatar la actitud y el amor propio que empujó a Vélez a conseguir un heroico empate y que sin dudas fue inculcado en el vestuario y en el día a día por parte del cuerpo técnico.
Pero la dinámica de lo impensado parecía estar empecinada en que Vélez no debía llevarse nada del Bajo Flores y así lo hizo. Error en la marca y en la salida de Aguerre para que Blandi centre a Matos y éste sentencie la tarde.
Esta derrota desde lo futbolístico sin dudas ha representado un enorme triunfo para el plantel y los hinchas: Vélez está más vivo que nunca.
Así como Bielsa sugería aceptar las injusticias, tragar veneno y conservar la identidad, todo Vélez debe tomar ese mensaje. Sólo me animo a decir que en lugar de tragar ese veneno, que lo retengamos.
Bassedas despertó a una cobra a la que ayer hicieron enojar. Vélez está erguido, amenazante, listo a inyectar ese veneno de orgullo y hambre ante quien se anime a hacerle frente. Ya no es más la dócil presa del año anterior. Y ese es el logro que debíamos alcanzar: volver a la esencia. Aceptemos la injusticia, ya que tanto en el fútbol como en la vida, al final todo se equilibra y el Sabio Juez Tiempo sabe poner las cosas en su lugar.
La columna de hoy está dedicada a las familias de Emmanuel Álvarez y Ramón Aramayo, a quienes la verdadera injusticia les arrebató a sus seres queridos al disfrazar a la locura e hijaputez de pasión y folklore.
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