domingo, 21 de febrero de 2016

Volvió Vélez



¿Qué es la derrota? ¿Cuándo un equipo está derrotado? ¿Perder significa caer? ¿Lo único que importa es ganar? Me niego. Independientemente de qué pase en los próximos partidos, el equipo de Christian Bassedas me conmueve. Sí, logra transmitirme orgullo sin ganar un campeonato, sin pelearlo siquiera, sin desplegar buen fútbol y sin terminar arriba en el marcador en varias oportunidades.

Por muchos años, en el fútbol, se discutió - y discute - qué es más importante: jugar bien o ganar. Algunos sostienen lo primero. Otros, con aires de superioridad, terminan una conversación argumentando que sin ganar, un equipo no trasciende. El Vélez que perdió con San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro, refleja exactamente, el equilibrio en esta discusión. ¿Hace falta llevarse los 3 puntos para volver a sentir que un equipo limitado futbolísticamente, se entrega de esa forma con dos expulsados? Y me sigo negando, ¡qué poco me importa el resultado, cuando, por más errores que cometas, ves once monstruos dejando hasta la última gota por la V azulada!

Se me viene a la mente el Vélez modelo 2015, con Miguel Ángel Russo en el banco de suplentes y un equipo que siempre te daba la impresión de no querer jugar. Ni siquiera lo intentaba, sino que se rendía, se dejaba morir y hasta moría antes de empezar el partido. "Pérez Acuña no piensa", "vamos partido a partido" y tantos otros argumentos negativos que no sólo se veían adentro de la cancha, sino que se trasladaba directamente a las tribunas del José Amalfitani. Derrotas, derrotas y más derrotas. Ver a Vélez con dolor, con impotencia, sin hambre, sin nada.

Pero llegó él, el pibito de las inferiores, el que se pensó como una apuesta y ya le cambió la actitud a unos cuantos chicos desordenados. Christian Bassedas, con sólo cuatro partidos como técnico de nuestra institución, demostró que, con un plantel parecido al de Russo y algunas incorporaciones, puede volver a enderezar este barco gigante como lo es Vélez Sarsfield.

Soy culpable, ¡no le creí! Se me hacía imposible confiar en este plantel, en los pibes de hoy, en lo mal que jugaba el Fortín, en lo que me dolía volver del Amalfitani con amargura, viendo cómo festejaban equipos que solían tener miedo de entrar a nuestro templo y ahora se nos reían en la cara.

Ustedes deben pensar que estoy loco, que estoy agrandando el partido en San Lorenzo y que, seguramente, estoy creando un Vélez imaginario, porque sólo a cuatro fechas del inicio, perdimos el 50% de los encuentros disputados.

¿Pero saben qué? Volvimos a resurgir. Con 9, contra un equipo odioso, con un árbitro en contra, con jugadores que estaban derrotados, con un pasado de pocas victorias, con frases inesperadas, con jugadores malcriados, con un club devastado, igual, el Fortín, perdiendo 3 a 2, ¡volvió a sonreír!

Porque no importa ganar siempre, porque no importa pelear la punta, porque a veces comer polvo es importante, porque contagiar hambre de gloria es para pocos, porque sentirse protagonistas con uno de los más flojos planteles no es para cualquiera, porque aunque no estemos ordenados a nivel dirigencial, se respiran aires nuevos. Y eso no lo logra cualquier club. Respiramos. Aún perdiendo, estamos vivos.

Y nuestros pibes, los del club, tienen hambre de volver a poner al Fortín en el lugar que se merece. ¿Ser campeón? No. Conocemos todo tipo de limitaciones que tenemos. Pero hacernos, aunque no acompañen ni el juego ni los resultados, volver a sentir el orgullo de ser de Vélez Sarsfield. Dejando el alma, corriendo, metiendo, empujando, molestando y rompiéndose el lomo - era hora - por estos colores y por Christian Bassedas, nuestro ídolo.

No sé qué pueda pasar en las próximas fechas, pero de lo único que estoy seguro es que más allá de los resultados, ayer Vélez ganó, resurgió y encontró aire en un momento en el que todo estaba mal.

Y así, con este Fiat 600, que a veces se queda y en otras es tu amigo fiel, pero nunca te quiere dejar tirado, festejo el resurgir de mi orgullo y aunque, caímos en la cancha, volvió el alma, volvió el coraje, ¡VOLVÍO VÉLEZ!


Sebastián Pizman
@sebapizman

Seguinos en nuestras redes sociales:
Facebook
Twitter
Instagram

No hay comentarios:

Publicar un comentario