Fue un partido durísimo y arrancó de la peor manera para, finalmente, irnos a un entretiempo con la cabeza baja pero con un puñado de esperanzas y esa V azulada que tanto nos identifica siempre en el pecho. Pero una vez más este plantel nos demostró porque estamos donde estamos, con un delivery de calidad y, sobre todo, ganas, nos dio a todos los hinchas el deseado grito sagrado en el segundo tiempo y, por supuesto, no pudo ser otro que el "Grande" el que pusiera las tablas con un potente disparo desde afuera para después poder festejar cuatro veces más, poder descargar esa tensión, poder desgarrar nuestras gargantas y con pasión ¿por qué no? emocionarnos.
Hace poco menos de un siglo un señor soñaba con un club como este, un club modelo con un proyecto y sobre todo, un club campeón. Hoy estamos cumpliendo su sueño, cumpliendo sus esperanzas y haciendo cada vez más grande al equipo cuya casa es el estadio que lleva el nombre de ese señor. En esta columna yo, como hincha, apunto a otra cosa ¿cómo no darle las gracias a Don José Amalfitani? Si día a día lo hacemos sentir orgulloso esté donde esté, aunque, amigos, este club merece todo y mucho más en agradecimiento a las alegrías que nos da.
¿Y qué mejor forma de agradecerle al club de nuestros amores que acompañándolo partido a partido desde la tribuna? Alentándolo, empujándolo. Díganme la verdad, ¿no sienten, como yo, que los partidos a los que no pueden ir a ese fortín gigante e imponente a ver al equipo, a seguirlo, no sienten acaso que le están fallando?¿no sienten que lo están dejando solo? Solo contra todos esos periodistas malintencionados, todos esos malhablados, todos esos envidiosos. ¿No sienten arrepentimiento cuando ven un partido desde casa? Colaborando con los negocios que están matando al fútbol como lo conocíamos, nutriendo la campaña de los últimos años para impedir a la gente ir a la cancha a ver a su equipo.
El presente del equipo hace años que viene siendo envidiable y todos los hinchas lo sabemos y lo llevamos con orgullo cada vez que vestimos La Camiseta, es difícil no soñar con alegrías mayores gracias a estos resultados y esta garra que le ponen nuestro gladiadores, es difícil no emocionarse y llorar cada vez que "Maurito" hace una de las suyas, es difícil no sentir con tanta pasión y orgullo esta locura que nos une todos los fin de semana en la tribuna.
Hace poco menos de un siglo un señor soñaba con un club como este, un club modelo con un proyecto y sobre todo, un club campeón. Hoy estamos cumpliendo su sueño, cumpliendo sus esperanzas y haciendo cada vez más grande al equipo cuya casa es el estadio que lleva el nombre de ese señor. En esta columna yo, como hincha, apunto a otra cosa ¿cómo no darle las gracias a Don José Amalfitani? Si día a día lo hacemos sentir orgulloso esté donde esté, aunque, amigos, este club merece todo y mucho más en agradecimiento a las alegrías que nos da.
¿Y qué mejor forma de agradecerle al club de nuestros amores que acompañándolo partido a partido desde la tribuna? Alentándolo, empujándolo. Díganme la verdad, ¿no sienten, como yo, que los partidos a los que no pueden ir a ese fortín gigante e imponente a ver al equipo, a seguirlo, no sienten acaso que le están fallando?¿no sienten que lo están dejando solo? Solo contra todos esos periodistas malintencionados, todos esos malhablados, todos esos envidiosos. ¿No sienten arrepentimiento cuando ven un partido desde casa? Colaborando con los negocios que están matando al fútbol como lo conocíamos, nutriendo la campaña de los últimos años para impedir a la gente ir a la cancha a ver a su equipo.
Por favor amigos, seamos inteligentes, ¿acaso tengo que recordarles aquella tarde de 2009 en la que mas de 40 mil almas acompañamos al equipo en uno de los recibimientos más grandes de nuestra historia?. Por favor, no dejemos al equipo solo y desprotegido, vayamos siempre con él, con esos jugadores que lo llevan adentro al igual que nosotros, alentémoslo, demostremos en la cancha quienes somos, demostremos en la cancha porqué somos el más grande equipo de la Argentina desde hace mas de 4 años. ¡No te quedés en casa, el equipo te necesita! asociate, ponete la camiseta y andá a disfrutar de este lujo de equipo, este lujo de estadio e institución que tenemos.
Sepamos demostrarles a todos (y a nosotros mismos) cuán grandes somos, mas allá que el periodismo no lo haya aceptado. Demostremos todos los fines de semana cuántos somos, con orgullo. Me repito, este club merece muchísimo más, ¡agradecele todo lo que te da y andá a apoyarlo!, no esperemos a últimas instancias en las que nos estamos por consagrar campeones para recién ir a apoyar al equipo, eso no es sentir la camiseta. A Vélez se lo va a ver en las buenas, y en las malas mucho más.
Quiero invitar a cualquiera que lea esta columna, quiero incitarlo a que de ahora en más haga un esfuerzo y vaya a acompañar al equipo que tanto le da partido a partido, no importa con quien o cuando. Que lo haga por los colores, que lo haga por lo que sea, pero que esté siempre, hagamos honor a el "soy del barrio de Liniers, lo sigo a Vélez a todos lados" y juguemos nosotros también los partidos, desde la tribuna.
Los saluda un amigo fortinero y los espero el sábado en Juan B. Justo al 9200.
Por Elias Albacete (@EliasAlbacete)
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